jueves, 26 de febrero de 2015

Y el destete llegó

Pues así es, ya podemos decir que Tenacitas está destetada. Algo que al pensarlo me hace sentir en un punto entre el descanso, el desahogo y la pena.
Como os conté no hace mucho por aquí, dar de mamar a Tenacitas estaba siendo cada vez más incómodo y me estaba provocando sensaciones nada agradables, mi cuerpo estaba diciendo basta y yo me negaba a escucharlo (de eso me he dado cuenta semanas y meses después, en ese momento una no tiene la claridad mental necesaria ni la frialdad como para percatarse de eso). Estaba estirando esa lactancia y no sabía muy bien por qué porque realmente siempre he tenido claro (porque la teoría me la sabía) que cuando para una de las dos partes dejase de ser un momento placentero, mágico y de complicidad lo dejaríamos.
Pues no fue tan fácil.

Es contradictorio porque en todo lo relacionado con la lactancia, la crianza y la maternidad en general mi mantra siempre ha sido "somos animales, sigue a tu instinto , actúa irracionalmente y escucha a tu corazón" Pues bien, resulta que en este caso si yo escuchaba a mi corazón éste me decía que no destetase a Tenacitas, que todavía me necesitaba y ahora más que nunca con la llegada de Bichobola, que no podía negarle justo en este momento lo único que todavía la ataba a mí, el único recurso que el tenía para refugiarse conmigo y tener su momento especial con una madre que ahora tenía que compartir. Así qué tuve que hacer un esfuerzo por salir un poco de mí y de mi mundo puérpero (supongo que ese combinado hormonal tampoco ayudaba a ver las cosas desde otra perspectiva) y como en la peli de Ghost cuando el alma sale del cuerpo y observa la escena desde fuera, tomar distancia conmigo misma y sacar ese lado racional que me hacia falta para hacerme una serie de preguntas y plantearme una serie de cuestiones:
¿Por qué no quiero destetar?
¿Acaso es esto una competición por alcanzar los máximos meses de lactancia?
 ¿Acaso voy a ser peor madre por no dar el pecho a mi hija?
¿No dar el pecho va a suponer que ya no voy a tener ningún tipo de relación y vínculo madre-hija con ella?
Si la lactancia es cosa de dos, ¿por qué no estoy respetandome a mí misma y estoy cediendo en mis derechos como madre?
¿Voy a alargar sin remedio esta situación corriendo el riesgo de que esas sensaciones sean lo primero que recuerde cuando dentro de unos años haga balance de la infancia de Tenacitas y de su lactancia?
 ¿Qué es lo que me da miedo de dejar de dar el pecho? ¿Perder a mi bebé? ¿Darme cuenta de que mi hija crece y que hay etapas que necesariamente se cierran? Pero otras se abren!

Pues eso es, la lactancia es sólo una etapa, no dar el pecho no quiere decir que no tengamos nuestros momentos únicos y mágicos cada día. 
De la misma manera que no todas las historias de amor son iguales, todas las lactancias (que también son historias de amor) tampoco lo son, todas son diferentes, con distintos inicios y distintos finales pero todas hermosas.
No me gusta hablar sobre los meses que la he amamantado porque ni son muchos ni son pocos, es lo que ha durado nuestra lactancia, lo ideal porque supimos escucharnos y darnos cuenta de que había llegado el final antes de continuar haciéndonos daño, por eso ha sido perfecta. Porque ha sido la puerta que ha dado paso a nuevos momentos, a una nueva forma de ver nuestro día a día, a descubrir una nueva relación entre nosotras, ni mejor ni peor pero igual de fuerte y de especial.
El destete no es el fin del mundo aunque cuándo estas metida en esa maraña de sensaciones desagradables lo ves todo negro y eres incapaz de encontrar salida. Mucho ánimo a aquellas que os encontréis en una situación parecida ;-)
No hay recetas milagrosas pero mi consejo es que os hagáis estas u otras preguntas e intentéis darles respuesta, a veces estamos demasiado metidas en nuestro mundo y en nuestros problemas y sólo racionalizándolo todo un poco y cuestionándonos "desde fuera" conseguimos ver un poco de luz al final del túnel.




martes, 24 de febrero de 2015

Tengo que contarlo...

Que no tenazoides, que por una vez no estoy tocándome la pera. Estoy preparando algo muy muy importante y si no lo cuento ya reviento!!
Aixxxxx qué nervios! Sólo faltan unos meses!






viernes, 2 de enero de 2015

Queridos Reyes Magos...


Queridos Reyes Magos, recientemente pasó por aquí un gordo borracho vestido de rojo que dice ser vuestra competencia, pues bien, no tengáis miedo por mi parte porque el gordo de Laponia de mí ni se acordó, es un tío poco profesional, impresentable y gandul que a saber qué hizo con mi carta, prefiero no preguntar...

Por eso yo siempre he sido más de vosotros, los Reyes Magos rules! Y no el zopenco ese de Papá Noel, que ni papá ni nada, a mí no me toca ná,... sus ganas... 

Sé lo que estáis pensando, que yo soy republicana pa lo que quiero, no? Po zi, así es, tengo mucho morro pero es que sois los únicos reyes que dais en lugar de quitar, quizás sea por eso...

Bueno, pues a continuación paso a relataros mi lista de deseos (wish list que dicen ahora los modernos, -cuánta gilipollez tendrán que escuchar mis orejicas, señorcico mío!-)

Queridos Reyes Magos, como habréis podido comprobar vosotros que todo lo veis, este año he sido muy buena, por eso me gustaría que me trajeseis unos cuantos regalitos que creo que me merezco, qué leches!

Id tomando nota que ahí van: 

Me gustaría que nos trajeseis a Tenacitas y a mí unas botas tipo UGG (no tienen por qué ser UGG que sabemos que  vosotros también notáis la crisis), iguales para ir conjuntaditas, que ya sabéis que nosotras antes muertas que sencillas.


Siempre me han gustado pero ahora que podemos llevarlas las dos me gustan todavía más!! 

También NECESITO (así en mayúsculas, de imperiosa necesidad) unas gafas. Dos embarazos y dos lactancias me han dejado peor que Hans Topo, no veo tres en un burro, menos que Pepe Leches...


Por mi seguridad y la de las personas que puedan cruzarse en mi camino, las necesito.

Tambien necesito (o más bien la necesita Tenacitas) una estantería en la que poder organizar mis libros y dejar de 'okupar' su cuarto quitándole espacio para sus cosas. Si es de las bonitas mejor, pero hasta con unas Albert de Ikea me apaño y me las "customizo" yo misma, la pobre necesita su espacio ya!


Y por último y no menos importante, un par de libros que hace tiempo voy persiguiendo. Hace un tiempo alguien me preguntó que qué me gustaba a mí porque la verdad es que no soy súper fanática de nada, ni colecciono cosas, ni tengo ningún hoby  especial, ni soy una loca de la moda, ni de los potingues y el maquillaje,...

Pues esto es lo que más me gusta, los libros, leer. Me encantaría tener una biblioteca en casa (y tiempo para leer, claro, que eso sí sería un regalazo).

Hace tiempo que voy detrás de estos dos libros:

Viaje al cerebro del niño, de John J. Medina 


Muero de amor por él!!!

Y,

Jugar y aprender con el método Montessori: Guía de actividades educativas desde los 2 a los 6 años de Lesley Britton (Lo necesito, lo necesito, lo necesito!!!)


Esta es mi lista de deseos pero como sé que la cosa está muy achuchada dejo los regalos finales a vuestra elección. Yo por mi parte os dejaré un poquito de agua para los camellos y unas copichuelas para vosotros, que el año pasado me dejasteis la botella de Moscatel temblando... Dejaré también los zapatos por si cae alguna chuche ;-)

Buen viaje majestades!!!


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Cacas de bebé (temazo que te cagas, eh??)

Si hay un tema de conversación recurrente para una madre reciente y que espanta a todo aquel que no se encuentra en esa etapa mágica de la vida que es el puerperio, es este: "Las cacas de mi niño" (que huelen a gloria -esto lo añado yo porque es lo que pensamos cuando alguien nos pone cara de asquito) "Lo de mi churumbel es caquita de santo, oiga!"




Solemos tener la idea de que un bebé no hace otra cosa que comer, dormir y ensuciar pañales y de hecho así sucede los primeros días peeeeeeeeero ¿qué pasa cuando tu churumbel no hace caca un día? ¿Y si no hace caca DOS días seguidos? ¿Y si no hace caca en UNA SEMANA??????? Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrgggggggggg! Mi hijo va a explotarrrrrrr!! Es como un pavo rellenooooo!!! Le va a salir por las orejas!

Amiga puérpera hormonalmente afectada cuya mayor preocupación es el tránsito intestinal de tu vástago: RELAX!
Graba esta frase a fuego en tu mente: Si el bebé está alimentado con lactancia materna puede estar hasta 20 días sin hacer deposiciones y se considera totalmente normal.

Sí, no me he fumado nada, he dicho 20 días.

A partir del primer mes, la frecuencia de las cacas de un bebé cambia y eso  a las madres nos desconcierta y nos pone en guardia porque ya hemos adoptado esa costumbre de madre (porque sólo lo hace una madre) de inspeccionar las cacas a fondo, analizando consistencia, color, olor e incluso PH mejor que ningún laboratorio de control bacteriológico del mundo mundial.

Pa' que veáis que yo no me inventó ná, que sois unos desconfiados, aquí os dejo una tabla elaborada por la Asociación española de Pediatría extraída de aquí

Edad
Frecuencia de las “cacas”
Aspecto de las “cacas”
1 día
1
Negra, como un puré pegajoso
2-3 días
2-3
Verde primero más oscuro y poco a poco más claro, como puré
4-5 días
4-5
Verde-marrón-amarilla
6-30 días
1 por toma
Amarillas, líquidas, con “grumitos”, o marrones o verdes, de olor ácido.
 El color es variable y no es importante.
1-6 meses
Muy variable: desde una al día hasta una cada 20 días.
Blanditas como una pomada, el color es variable y no es importante


Según la AEP, ¿cuando deberíamos consultar con el pediatra?

- Si el bebé no ha eliminado el meconio el primer día (dentro de las 24 horas siguientes al nacimiento)

- Si a partir del cuarto día o durante el primer mes no hace caca todos los días o estas tienen una cons consistencia mayor que un puré.


"Mi niño come todos los días, ¿cómo no va a hacer caca? ¿dónde lo mete?"

La leche materna no genera apenas residuo, por lo tanto, no hay nada de lo que el cuerpo tenga que deshacerse, aquí se aprovecha tó!

"Pues mi nene hace movimientos raros y mueve las piernecitas, eso es porque está estreñido"

Pues no. Es muy posible que esos movimientos se deban a gases y a digestiones algo más dificultosas porque su aparato digestivo es aún inmaduro. Esto lo explica muy bien también la AEPED:

"Algunos bebés hace ruiditos o como fuerza, aunque no hagan caca, lo que las madres pueden interpretar como que están molestos. Sin embargo, lo que está haciendo es simplemente ayudar a su bolo intestinal a moverse hacia abajo. "Está haciendo fuerza" para mover la "caca" hacia abajo. Cuando haya suficiente cantidad en la última parte del intestino grueso (el recto), entonces su cuerpo tendrá la señal que necesita y al hacer fuerza, relajará el ano y saldrá la caca."

Non ti preoccupare que no pasa ná!

"Mi churumbel lleva 3 días sin hacer caca, ¿y si lo estimulo con una sondita? ¿le pongo un supositorio?

Muchachaaaa! que te estés quieta!
Ni "sonditas" (que en ese culito son como sondas de prospección), ni puntita de termómetro, ni ramita de perejil, que tienes un bebé no un San Pancracio, leches!
He escuchado incluso gente que aconseja "estimular" con una ramita de geranio, te cagas ya!... (nunca mejor dicho) Lo siguiente ya será usar la flor de Pascua y ya tenemos centro de mesa para la cena de Nochebuena, hay que joderse...

RESUMIENDO:

- Hasta 20 días sin hacer cacas en un lactante, es normal

- La leche materna no genera apenas residuo, por lo tanto no hay nada que expulsar.

- Prohibido terminantemente hurgar con nada ahí, que no estamos buscando petróleo.

- Supositorios y remedios de farmacia sólo si el pediatra lo recomienda.

- Si la preocupación nos puede, lo que podemos hacer para "estimular" (que poco me gusta esta palabra...) es un masajito o subir y bajar las piernas del bebé, hacer movimientos rotatorios,... Algún pedete saldrá pero si no hay caca, no saldrá nada.

- Si cuando el bebé hace caca, aunque sea después de 15 ó 20 días, la consistencia de ésta es normal ("tipo puré" -qué gráfico es todo cuando se toca este tema...-) NO hay estreñimiento. 

Así que por favor, ni palitos, ni termómetros ni cosas raras. Si acostumbramos al músculo a esa "estimulación", lo que podemos llegar a conseguir es que se haga "vago" y que no aprenda a funcionar como debe, generando entonces nosotros sí problemas de estreñimiento. 
Ya sabéis manitas atrás, los culetes no se tocan y a esperar. El cuerpo es sabio ;-)


lunes, 15 de diciembre de 2014

Operación pañal finalizada con éxito

Hola gominolas! Hoy paso por aquí a contaros los últimos avances de Tenacitas, una etapa que damos por finalizada: la era del pañal.
Estoy contenta porque sinceramente, lo de estar poniendo y quitando pañales y limpiando cacas es un coñazo y esto ha sido una liberación.




Nuestra retirada de pañal ha sido progresiva, en dos fases (primero el del día y luego el de la noche) y creo que la clave para que haya sido tan rápido y todo un éxito ha sido respetar los tiempos de Tenacitas y no dar un paso hasta que ella misma no lo ha pedido y ha estado preparada.
Por eso no creo que la expresión correcta sea: "Quitar el pañal" sino "dejar el pañal" porque nosotros como padres podemos decidir unilateralmente que ha llegado el momento de quitar el pañal pero como el niño en cuestión no esté preparado para dejarlo... no hay tutía, nos podemos pasar meses corriendo detrás del nene con la fregona y no es plan. Por eso lo mejor es esperar a que el niño esté preparado, que se sienta incómodo cuando se hace caca o pis, que nos avise, que nos pida que lo cambiemos,... 
Y sobretodo es muy importante entender que NO HAY PRISA! 
Esto no es una competición. Todos tenemos amigos, conocidos, familiares,... que alardean de que a su niño le han quitado el pañal casi antes de darle la primera papilla,  ... "Pues muy bien, me alegro por ti, llama a tu ayuntamiento a ver si os ponen un monumento rollo ecuestre a tu churumbel y a ti subidos en un water pero alejaté de mí padre/madre tóxico/a, que corra el aire y déjame vivir"
Qué pesada es la gente, de verdad! Cada uno a su ritmo, qué más da a qué edad deje cada uno el pañal? Será un dato relevante en su currículum? En un futuro les dará puntos para opositar? Hay algún certamen de premios para los bebés que antes dejan de hacerse caca encima? No! Pues dejad vivir! El mundo está lleno de maestros, qué lástima de sabiduría desperdiciada!

Tenacitas ha tardado unos meses en dejar por completo el pañal, no sé si muchos o pocos, los necesarios. 
La Navidad pasada ya empezó a avisarme cada vez que tenía caca (cuando la tenía ya, jejeje) para que la cambiase porque se sentía molesta, estuvo así unos meses y después de Semana Santa, cuando empezó a venir el calorcito le empecé a quitar el pañal por casa pensando que no ganaría para fregonas pues, sorpresa! Se hizo pis dos días y desde entonces ni uno! Sin duda estaba preparada y por eso no nos costó nada, esa fue la clave.
Pasaba el día sin pañal pidiendo ir al baño cada vez que lo necesitaba y cuando llegaba la hora de dormir se lo ponía. No tenía prisa por quitar el pañal de la noche pero por lo visto el resto del mundo sí y la gente se ofrecía (sin pedirlo) a darme consejos y a contarme sus experiencias (maestros...)
Había muchos métodos para quitar el pañal y que yo, tonta de mí, no ponía en práctica:

1. Acostar a la niña sin pañal y dejar que se hiciese pis. Según este consejo de sabios, la niña se despertaría mojada y cuando le pasase "tres noches seguidas aprendería que si se hace pis se moja y está incómoda y así no se hará pis"
Claro, claro, razonamiento pavloviano aplastante de toda la vida de Dios. Lo que hay que oír...

2. Ponerte el despertador dos o tres veces a media noche para llevar a tu niña a hacer pis. Vamos, lo que viene a ser actuar de pañal, el niño no se hace pis encima pero se caga en toda tu estirpe. Esos niños zombies perdíos de sueño a las 4 de la mañana echando el chorrico pa contentar al padre, lastimica...

3. No darle líquidos a partir de las 8 de la tarde para asegurarte de que se acuesta con la vejiga vacía. No, gracias. La idea de crear una niña cactus no me resulta atractiva.

4. Puntos y caritas sonrientes. Al más puro estilo Súper Nazy, hacer un mural e ir poniendo pegatinas a modo de premio cada vez que la niña no se haga pis, cuando consiga juntar X días sin hacerse pis y con puntos verdes consigue una recompensa. En fin, no voy a decir qué pienso sobre Súper Nanny y el daño que ha hecho a toda una generación de padres con sus lecciones... vuelve a tu cueva del Pleistoceno con tus métodos conductistas! 

Llamadme loca pero no me convencía ninguna de estas opciones, ¿qué hicimos? Pues esperar hasta que un día Tenacitas dijo que no quería pañal y curiosamente ese día coincidió con que fue despertándose con el pañal seco por las mañanas y cuando vimos que realmente estaba preparada lo quitamos, así sin más, sin trucos, sin recetas milagrosas, sin seguir ningún método, simplemente escuchándola. El resultado es que ya lleva tres semanas en las que nos hemos olvidado totalmente del pañal de la noche, sin matarla de sed, sin despertadores para sentarla en el wc a las 3 de la mañana y sin sábanas mojadas y llantos. 
Con lo fácil y natural que lo hacen ellos todo, qué manía tenemos los adultos de complicarlo... 
Además, en este caso concreto hay que tener claro que el control de esfínteres es un proceso madurativo, por mucho que nos empeñemos no se puede enseñar, ningún niño dejará de mojar el pañal hasta que madurativamente no esté preparado para ello y eso no tiene nada que ver con lo listo que sea el niño, es algo que muchos padres deberían aprender por sus hijos y sobretodo por ellos y su salud mental (hay gente que se obsesiona hasta límites enfermizos), para disfrutar de esta etapa de la infancia y de su paternidad sin presiones y pudiendo mandar a tomar fanta a los Maestros y consejeros.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Black Friday. Consumismo made in USA, gilipollez made in Spain

¿Qué leches es eso del Black Friday?
Pues una tradición consumista americana en la que el viernes posterior a su famoso día de "Acción de gracias", los comercios bombardean con descuentos y ofertas con el propósito de captar las compras navideñas.
Hay varias versiones sobre el origen de este día y porque lo llaman "viernes negro", (una denominación poco atractiva, no?), pero el caso es que lo que buscan es que gastemos  (algunos más de lo que tienen) así funciona la sociedad consumista...




Y esto que lleva 50 años haciéndose en EEUU, ahora llega a España porque nosotros adoptamos cualquier cosa que huela a burguer y a hot dog y porque no hemos cambiado tanto desde los tiempos de Bienvenido Mr Marshall. Seguimos siendo el blanco fácil, picamos el anzuelo de lo que nos pongan por delante y aunque en Nochebuena tengamos que racionar las gambas hoy quemamos la tarjeta porque somos cool y estamos in.

Pues como dirían en mi pueblo, "andaaaaaaaaaalamierda!" Vamos a dejarnos de gilipolleces y vamos a pensar con la cabeza, ¿Nos hace falta todo eso taaaaaan necesario que tenemos que comprar hoy??? ¿Podremos seguir respirando si no lo compramos? ¿Se autodestruirá nuestra visa cuando el reloj llegue a las 12 de la noche del día de hoy si no la hemos utilizado, haciéndonos saltar por los aires, por paletos?, ¿por no estar in? ¿Por no comprar y no ser cool? 

A tomar por cool! Tanta tontería ya...

Vamos a centrarnos en las cosas importantes y vamos a abrir los ojos ya! Vamos a  darnos cuenta de una vez de cómo nos manipulan con la publicidad y con el consumo. ¿Ya no nos acordamos de la crisis? ¿No nos acordamos de los desahucios? ¿No nos acordamos de la corrupción que nos gobierna?
¡Nooooooo! ¡Hoy es Black Friday y la vie est belle! ¡¡Despiporre!! 

¡Ale! A gastar alegremente que ya mañana, con las compritas en casa, lloraremos y volveremos a nuestra cruda realidad. Pero no pasa nada, ¡en un par de días tenemos aquí el cyber monday! 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Lactancia materna. Su cara B


Hello everybody Tenazoides! How are you? ;-)
Qué don de lenguas, os habéis quedao muertos, eh? Nunca dejaré de sorprenderos, lo sé... Bueno, al lío que me vengo arriba y no acabo. Hoy la cosa va de tetas pero ahora me pongo seria y empezamos...

Nunca antes he hablado en el blog de esa parte de la maternidad que a mí me parece esencial, súper importante y sin la que personalmente,  no sentiría completo mi papel como madre: la lactancia materna.

No voy a repetirme en eso que leemos en todas partes y que todas sabemos, dar el pecho además de garantizar el mejor alimento para tu bebé significa mucho más. Supone crear un vínculo indestructible entre madre e hijo que durará para siempre, es el acto de amor más bonito que les podemos brindar, son momentos únicos reflejados en esos ojitos que nos miran entreabiertos cuando les ofrecemos lo mejor de nosotras,... Para mí es la continuidad perfecta de ese amor que nace el día que ves tu positivo en el test, la primera ecografia o su carita llorando al nacer cuando lo sientes por primera vez encima de ti. Es el siguiente paso en ese camino del amor.

Aunque tengo que decir ante todo que estos 28 meses de lactancia han sido maravillosos, que repetiría cada uno de esos días y que me siento afortunada por haber podido disfrutar de cada uno de esos momentos únicos e irrepetibles, hoy vengo a hablaros sobre lo que nadie quiere hablar, la cara B de esta lactancia prolongada y ahora también en tándem.



(No, no es que papá Tenazas y yo hayamos decidido deplazarnos en un cacharro de estos pa' morir escoñaos por cualquier terraplén dado que ninguno de los dos estamos en nuestro mejor momento físico, pa' que engañarnos...)
La lactancia en tándem, para aquel que no lo sepa, supone amamantar a dos niños al mismo tiempo (simultanear dos lactancias), ya sean bebés de la misma edad como gemelos o mellizos o de diferentes edades como es mi caso.

Durante el embarazo de Bichobola continué amamantando a Tenacitas que a pesar de comer ya de todo y mejor que muchos adultos seguía siendo muy demandante de teta. Hay muchas madres que al enterarse del nuevo embarazo suelen destetar al hijo mayor, en mi caso yo decidí respetar sus tiempos, dejar que fuese ella la que se destetase si en algún momento lo decidía, o dejaba de gustarle el sabor de la leche, o bajaba la producción,... No quería que un acto mío influyera en ella de esa manera, para ella eran muy importantes sus momentos al pecho y no iba a dejar que una decisión mía se los quitase.

Durante el embarazo tuve momentos de mayor sensibilidad, de dolor, de incomodidad, pero fue pasando y en general puedo decir que disfruté de la lactancia esos meses. Una vez que Bichobola nació la cosa cambió, al principio no era en todas las tomas pero sí en algunas, sobretodo en las que estaba más cansada o las de la noche. Cuando Tenacitas mamaba tenía una sensación desagradable, quería quitármela de encima a toda costa, era un rechazo inconsciente porque por otro lado quería abrazarla y decirle que la quería pero que me dejase, que no me tocase más,...
Es muy difícil de explicar y sobretodo de entender para aquella que no lo haya sentido.
Es un sentimiento animal, nada racional, muy primitivo, que te hace rechazar a tu propio hijo a la vez que te culpas por hacerlo y luchas contra ese sentimiento porque sabes que lo amas más que a nada en el mundo. Es como si dentro de ti existiese esa dualidad de ángel y demonio, dos personalidades enfrentadas, dos deseos opuestos.

Comencé a leer mucho sobre esta etapa de la lactancia y descubrí que lo que sentía tenía un nombre: agitación del amamantamiento o agitación de la lactancia, y que no era la primera ni la última que lo estaba sufriendo si no que, al contrario, esta es una etapa muy común en lactancias prolongadas y en tándem. Es, como decía al principio,  la cara B de la lactancia, aquello de lo que nadie quiere hablar porque nos hace sentir raras, malas madres y crueles con nuestros hijos por sentir lo que sentimos y no podemos remediarlo, es un sentimiento más fuerte que nosotras mismas, por eso nos sentimos culpables y avergonzadas de no poder controlarlo y de sentir lo que sentimos.
La agitación no tiene una explicación clara, está relacionada con un cambio hormonal y se cree que puede deberse a un mecanismo instintivo que sucede en todos los mamíferos que hace rechazar el amamantamiento de hijos mayores bien para priorizar el alimento para el pequeño y más débil o, en los casos en que no haya hermanos lactantes, comenzar un destete que dé la oportunidad a nuestro cuerpo de volver a tener otro embarazo y brindarle en exclusiva el alimento al nuevo bebé que pueda llegar. 

Ante una situación como esta es muy importante tener información para entender qué nos está pasando y no culpabilizarnos. Hablar de nuestro caso con otras madres que estén o hayan estado en una situación parecida puede ayudarnos a darnos cuenta de que sentimos algo totalmente normal y de que puede superarse. 
Normalmente las soluciones pasan por identificar aquellas tomas que nos producen un mayor rechazo y eliminarlas o acortarlas, hay quien decide, llegados a este punto, destetar o también hay experiencias de mujeres que han aguantado con paciencia un periodo de agitación y que cuentan que un buen día igual que empezó desapareció.

Tenacitas parece que ha empezado un destete progresivo, y digo "parece" porque soy consciente de que en cualquier momento puede volver a demandar pecho como lo ha estado haciendo hasta hace cuatro dias y con más razón viendo como Bichobola sigue mamando. Quizás tendría que estar preparada para ese momento, para intentar luchar de nuevo contra la agitación, pero prefiero no adelantarme a los problemas y dejar que todo siga su curso, que venga como tenga que venir. No me gustaría destetar aunque no me importa que lo haga ella voluntariamente pero os confieso que si volviésemos a esa situación de rechazo de la agitación no sabría cómo sobrellevarla.

¿Y vosotras? ¿Habéis sentido la agitación del amamantamiento? ¿Cómo la habéis gestionado?