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miércoles, 25 de junio de 2014

Diccionario del preñamiento (II): La toxoplasmosis y otros bichos malos.

Hola tenazoides!! No tengo perdón de Dios, me tiro casi tres meses desaparecida y sin dar señales de vida y de repente asomo por aquí más ancha que pancha (literalmente, porque no veáis cómo está creciendo Tenacitas II) a contar mis penas... Pues sí, soy una sinvergüenza pero de toda la vida así que pido disculpas, como os conté me he vuelto estudiante (pero de esas que hacen exámenes y todo! O sea, que la cosa es seria) y la vida no me da para más. 
Os prometí un post sobre bichos raros en el embarazo y aquí está, me pongo al lío:
Amiga preñi, hoy vengo a hablar de un montón de bichos malos que antes de quedarte embarazada ni sabías que existían y que ahora parecen acecharte en cualquier aperitivo o comida cual vieja de Psicosis tras la cortina de la ducha.
Os presento a la pandilla de los malos, ellos son Toxoplasmosis, Anisakis y Listeria. Sí, los malos siempre tienen nombres raros... Vamos por partes:

Toxoplasmosis: La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por el protozoo Toxoplasma gondii.


 Puede causar infecciones leves y asintomáticas, así como infecciones mortales que afectan mayormente al feto, ocasionando la llamada toxoplasmosis congénita. También puede revestir gravedad cuando afecta a recién nacidos, ancianos y personas vulnerables por su condición de déficit de inmunidad.

Bien, hasta aquí la teoría pero como sabéis, a mí no me gusta quedarme con una única opinión y leo y releo así que después de haber consultado un montón de artículos y opiniones (en los que he leído barbaridades también, todo hay que decirlo) ahí voy yo con mis conclusiones:

1. Se dice que unos de los principales portadores de la enfermedad son los gatos e incluso hay quienes aconsejan a las mujeres embarazadas que tienen este animal de compañía que se deshagan de él durante el embarazo.

Vamos a ver, para que un gato produzca heces infecciosas tienen que contagiarse y eso no va a suceder con un animal que vive en una casa sin acceso al exterior y que se alimenta de pienso. .
Si el gato tiene acceso al exterior o es silvestre, o come carne cruda, o caza pájaros o ratones y se los come, entonces sí puede infectarse peeeero la bacteria no sale de sus "huevos" (esto un científico seguro que lo explica mejor, sorry) hasta 48 horas después de haber depositado el gato las heces y hasta ese momento no resulta contagiosa. 
Como medida de prevención debemos limpiar el arenero con frecuencia, utilizando guantes y lavándonos bien las manos después de hacerlo.

2. Se dice que las embarazadas no pueden comer jamón. Mi conclusión: gilipollez como un templo.

Es cierto que la carne cruda o poco hecha puede transmitir la enfermedad y hay que tener precaución con ella, deberíamos cocinar completamente la carne para cargarnos al bicho peeeeero señoras mías, los embutidos son otra cosa.
Los embutidos que compramos en cualquier establecimiento han pasado los controles de calidad y sanidad pertinentes y respetan los meses mínimos de curación de cada alimento por lo tanto no tienen ningún riesgo. Otra cosa es que nos vayamos al pueblo, hagamos una matanza y nos comamos un chorizo o un salchichón que seguramente estarán riquísimos pero que no sabemos si pueden ser seguros o no porque no han pasado ningún tipo de control.
Por otro lado, hay médicos que todavía recomiendan pasar por la plancha el jamón y comerlo cocinado para matar el bichejo, no es necesario pero puede tener su lógica porque la bacteria muere con el calor. Otros recomiendan congelarlo X días a -nosécuantos grados,... Yo pa comer esas marranás no como ná!
Conclusión: Amigas barrigoncias, no sigáis martirizándoos con el jamón que para una época en nuestras vidas donde podemos hincharnos a comer lo que nos dé la gana porque tenemos la facilidad de esconder las lorzas bajo el barrigón y echarle la culpa de nuestros atracones a los antojos, ¿no lo vamos a aprovechar? 
Venga, despiporre!! Todas a atracar la charcutería más cercana! 


3. Hay que tener cuidado con la fruta y la verdura. Aquí sí estoy de acuerdo, la fruta y la verdura que se consuma cruda tiene que estar lavada a conciencia porque ha podido estar en contacto con la tierra de cultivo y ésta sí es una fuente de Toxoplasma importante.



4. (Conclusión de cosecha propia basada en mi lógica aplastante) Amiga preñi, si en veintitantos, treintaitantos... años de tu vida no te has infectado de toxoplasmosis, (con la de marranás que habrás comido, pájara) ¿te vas a infectar en estos nueve meses? 
¿No es más fácil pensar que todo lo que has comido hasta ahora ha estado pasando los controles de sanidad que tenía que pasar y por eso estás sana como una manzana? 
Pues ya imaginaréis qué hago yo, ¿no? Comer lo que me viene en gana y disfrutar que el embarazo son dos días y enseguida estamos sufriendo por nuestros cuerpos postparto y ya nos encargaremos nosotras voluntariamente de quitarnos el chorizo, la panceta y el tocino, mientras tanto tenemos pista libre para ponernos como vacas burras, aprovechad!

Anisakis: Otro bicho raro con nombre de chino mafioso de esos que pelean contra Jackie Chan.



Definición científica: Es un género de nematodos parásito, cuyo ciclo vital afecta a los peces y mamíferos marinos, en los que puede producir lesiones en su tubo digestivo. Son perjudiciales para los seres humanos y causan anisakiasis.
Resumiendo: Es un bicho malo que afecta al pescado. Si las personas comemos pescado infectado por el parásito estamos jodidas. Aunque la intoxicación generalmente no va más allá de vómitos, náuseas y malestar general, como pasa con todas estas cosas, las embarazadas corremos más riesgo por el peligro de intoxicación del feto.
La forma más fácil de cargarnos este bicho es congelando siempre el pescado, a temperaturas inferiores a -15 grados el anisakis se queda pajarito y muere. Así que embarazadas y no embarazadas, el pescado hay que congelarlo siempre!!
Al cabrito del anisakis también nos lo cargamos con el calor, por lo tanto, siempre es más seguro consumir el pescado cocinado que crudo.
Ahora, pregunta del millón: Estoy embarazada, ¿puedo comer anchoas? ¿Y los boquerones en vinagre que hace mi tía Adolfa que le salen de muerte? ¿Y salmón ahumado?

"La normativa actual exige que los productos de pescado industriales ahumados, en escabeche, marinados, en vinagre o similares, hayan sido tratados previamente mediante congelación. Esta misma medida se ha establecido como obligatoria para los establecimientos de restauración cuando sirven platos de pescado según las preparaciones citadas." 

Fuente: www.fisterra.com

En otras palabras, con el producto que compremos ya elaborado y envasado en un supermercado no hay problema y a la tía Adolfa le decimos que haga el favor de congelar los boquerones antes de prepararlos y listos.


Listeria: La listeria no es la vieja del pueblo, cuñada de la Hermenegilda. Resulta que es otra bacteria alimentaria con la que hay que tener cuidado especialmente durante el embarazo.




Listeria monocytogenes es una bacteria que se desarrolla intracelularmente y es causante de la listeriosis. Es uno de los patógenos causante de infecciones alimentarias más virulentos. Presenta movilidad a 30 °C o menos, pero es inmóvil a 37 °C, temperatura a la cual sus flagelos se inactivan.

La intoxicación alimentaria por listeria es muy poco frecuente en humanos y se dan poquísimos casos.
Esta bacteria se puede reproducir en casi cualquier tipo de alimento, por ejemplo, si dejamos un plato de lentejas mal tapado y fuera de la nevera en verano es posible que las bacterias empiecen a crecer en él pero nunca hemos sido tan descuidadas para que nos pase, ¿vamos a ser tan gafes para que nos pase justo ahora en el embarazo? Pues no, tendremos la precaución de manipular los alimentos con las manos limpias, lavar bien las frutas y verduras (la tierra es otra vía de contagio de la listeria),conservarlos de la mejor forma posible, etc.


¿Por qué a muchas embarazadas se les prohíbe comer determinados quesos?

Pues concretamente con lo que debemos tener cuidado las embarazadas es con los quesos elaborados con leche cruda, sin pasteurizar, porque es ahí donde existe riesgo de reproducción de la listeria.
Así que en este tema hay que estar atentas a la etiqueta y comprar, para mayor seguridad, aquellos quesos que indiquen en la etiqueta que están elaborados con leche pasteurizada.

Y resumiendo tenazoides, mi consejo como mindundi en el tema pero habiéndole dado muchas vueltas a la cabeza es que no hay que obsesionarse, que no hace falta amargarnos prohibiéndonos comer de todo, que no hace falta mirar con lupa cada alimento que comemos ni llevar un microscopio en el bolso para ir analizando cada cacho de carne que nos comemos. He conocido a cada embarazada "agonías" exagerada que me ha puesto de los nervios con tanta gilioollez. 

Repito: Si en treinta años no te ha pasao' ná, ¿vas a ser tan desgraciá de que te pase ahora, alma de cántaro? ¿No es más fácil pensar que afortunadamente tenemos un sistema de seguridad alimentaria que se ocupa de controlar todas estas cosas?


Pues eso, be water preñi y disfruta de tu bombo metiéndole al cuerpo lo que te venga en gana!








jueves, 27 de febrero de 2014

Diccionario del preñamiento (I): La amniocentesis

¿Qué es?
Es una prueba prenatal que puede realizarse entre la semana 15 y 18 de gestación y que consiste en la extracción de una muestra de líquido amniótico que rodea al feto.

¿Para qué sirve?
Esta muestra de líquido amniótico se analiza y permite, entre otras cosas, determinar con exactitud si el bebé presenta algún tipo de alteración cromosómica que pudiera dar lugar a problemas futuros.

¿En qué casos se realiza?

La prueba, en teoría, debería realizarse sólo bajo ciertos supuestos ya que tiene riesgos para el embarazo:

- Familiares con enfermedad genética o haber tenido un hijo anteriormente con una alteración genética o cromosómica (ejemplo Síndrome de Down)


- Madre mayor de 35 años en el momento de la fecha probable del parto.


- Pruebas de detección de riesgo de enfermedades con resultados anormales.

 A todas las embarazadas se les realiza antes o a la par que la ecografía de las 12 semanas un análisis de sangre llamado "triple screening" o "prueba de cribado" que determina, confrontando sus resultados con la edad de la madre y sus antecedentes médicos, la probabilidad y riesgo de tener un bebé con ciertas anomalías cromosómicas. En concreto, se analiza el riesgo o la alteración en la trisomía 21, cuya alteración denotaría riesgo del feto de padecer síndrome de Down, y en las trisomías 13 y 18, síndromes de Patau y Edwards, respectivamente.
Los resultados obtenidos se complementan con la observación mediante ecografía de la traslucencia nucal, un espacio situado en la parte posterior de la cabeza del feto, próximo al cuello. Se mide esto porque los fetos con Síndrome de Down tienden a tener mayor cantidad de fluido en esta zona. 

Así bien, combinando los resultados de los tres factores: edad de la madre, análisis bioquímico de sangre y valores de traslucencia nucal se obtiene la tasa de riesgo probable del feto de padecer los tres síndromes mencionados. Si este riesgo es superior a 1/250 en el caso del síndrome de Down, por ejemplo, el ginecólogo recomendaría realizar una amniocentesis para asegurar el diagnóstico ya que ese valor es sólo una probabilidad, no una certeza.


¿Qué riesgos tiene la prueba?

El principal riesgo de la amniocentesis es el de aborto y pérdida del feto, aunque se habla de porcentajes cada vez más bajos el riesgo está ahí. También pueden producirse infecciones y la madre tendrá que guardar al menos 48 horas de reposo tras la punción.

Ahora diréis: "y esta pa' que suelta el rollazo este aquí en plan profesor bacterio?"

Pues lo primero porque el saber no ocupa lugar tenazoides y estas cosas está bien saberlas. A mí me gusta saber porqué me sacan sangre cada vez que lo hacen, qué miran en cada ecografía, qué significa cada valor de la analítica,... Soy así de curiosa... Y más que nada que ya tengo una edad y no me hace gracia que anden toqueteándome sin saber yo para qué, que cada vez me quedan menos modales y menos vergüenza y yo pregunto por tó.

Y bueno, en segundo lugar hoy vengo hablando de este tema porque ya son varias las mujeres embarazadas que he conocido que me cuentan que "el ginecólogo les recomienda hacerse la amniocentesis de todas formas" (aunque el resto de pruebas de riesgo salgan bien) o que "ellas se quedan más tranquilas haciéndosela porque sabrán con seguridad que todo está bien".


Vamos a ver... 

¿Somos conscientes de los riesgos que tiene esta prueba? Podemos perder el bebé, es una prueba invasiva que puede ponerlo todo en peligro. Con todo esto, ¿por qué hay mujeres que aún teniendo unos resultados de triple screening perfectos se arriesgan a hacer la amniocentesis "para asegurar" o "para quedarse tranquilas"?

Esto no es un juego y no dudo que ellas querrán lo mejor para su bebé y para su embarazo, luego no son ellas las inconscientes, o quizá sí por no ser lo suficientemente críticas con la información que reciben y no crear su propia opinión informada sobre el tema, pero supongo que confían a ciegas en el profesional que tienen delante que es lo más normal del mundo y es como debería ser ya que en sus manos está nuestra salud y la de nuestro hijo durante estos nueve meses. 

Imagino que en la mayoría de los casos es el propio ginecólogo el que anima a la mujer a realizarse la prueba con argumentos como que podrá salir de dudas definitivamente, que los análisis y la ecografía sólo dan una estimación pero el riesgo sigue ahí, que está prueba ahora no tiene nada que ver con la manera en que se realizaba hace unos años, que el riesgo ha disminuido muchísimo, que la realiza un profesional renombrado,... 

Hago un inciso aquí para remarcar (y lo pongo con mayúsculas y todo pa que se vea bien que luego me llueven por 'tós laos' sin comerlo ni beberlo) que EN NINGÚN CASO PRETENDO GENERALIZAR, parto de la idea de que un ginecólogo, como cualquier profesional sanitario tiene como única prioridad velar por la salud de sus pacientes y nunca la pondría en riesgo sin necesidad.


Pero entonces, ¿por qué esta tendencia a realizar amniocentesis y otras pruebas que ellos llaman complementarias que entrañan unos riesgos y que no son para nada necesarias?

¿Estáis pensando lo mismo que yo? Yo creo que es el dinero el que lo mueve todo, es una pena pero es así de duro. 

¿Pero de verdad por 400, 500 o 600 euros vale la pena arriesgarse a poner en peligro un embarazo?

¿Por qué se ofrece esta prueba cuando no hay sospechas de que nada vaya mal? 
¿De verdad hay profesionales que sólo se mueven por dinero?, ¿Que banalizan los riesgos de una prueba como esta?

Si es así, qué miedo...