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miércoles, 25 de marzo de 2015

Introducción de la alimentación complementaria (again)


Pues sí, otra vez estamos liadas con la introducción de la AC, esta vez con Bichobola. Qué pereza!!

Con lo bien que estábamos con la teta! Y hay madres a las que les hace ilusión que empiecen a comer sólidos, yo debo ser muy perraca porque me da un palo... Donde se ponga una teta que la sacas en cualquier sitio, no necesita micro, ni que la niña esté sentadita, ni vigilar si le da reacción alérgica... 

Pues nada, ha llegado el momento. Bichobola ya tiene más de 6 meses, se mantiene sentada sin ayuda y muestra interés por la comida, nos lanzamos de nuevo con el Baby led weaning!!! 

Aquí ya sabéis que de papillas nada, con la pereza que me da sólo me faltaba ponerme a hacer comiditas a parte, triturar, poner en  tuppers, congelar,... Pffffff!



En próximas entregas os iré informando de los avances de Bichobola con los sólidos pero hoy vengo a hacer unas cuantas reflexiones Y es que en estos dos años que han pasado desde que estábamos con la introducción de AC con Tenacitas no ha cambiado practácticamente nada, la sanidad y la gran mayoría de los pediatras siguen estancados en los mismos dogmas y teorías de hace 20 o 30 años (o más!)

Sí tenazoides, hoy en nuestra sección "Haciendo amigos" es el turno de los pediatras desinformados, desactualizados, prehistóricos y acomodados en sus sillones de piel de la sanidad pública con "los huevos gordos" (como diría alguien que conozco) que  desde el día que tuvieron la suerte de conseguir una plaza no han leído otra cosa que no sea el Pronto o el folleto del Carreflús.
Esta clase de personajes son los mismos que en la revisión del bebé al mes de nacido,   a la primera de cambio te encasquetan un biberón de "ayuda" (que nunca ayuda a la lactancia sino más bien todo lo contrario) para que duerma mejor por la noche, seguramente serán los mismos que te digan que el pecho después de los 6 meses no aporta nada al bebé y que cuando les cuentas que tu hijo tomará pecho como mínimo hasta los dos años como recomienda la OMS, se echan las manos a la cabeza porque están convencidos de que esas recomendaciones no son para países modernos y desarrollados y que tanta teta es vicio,... Ea, pues ná! Como ellos son los que han estudiado medicina habrá que hacerles caso... 
Pues no!! Gilipollas e ignorantes hay en todos los oficios y éste no se iba a librar.
Vamos a hacer un repaso de las tonterías, absurdeces y consejos desfasados que este tipo de personajes se dedican a daR en temas de almentacion. Agarraos que empezamos:

- A los 4 meses, cereales.

Pero no habíamos quedado en que la lactancia (materna y artificial) debía ser exclusiva hasta los 6 meses???? Así lo recomienda la OMS y la AEPED pero es que cuando das con un pediatra de esta categoría esas siglas no significan nada. Estás ante un enviado divino, un ser que está por encima del bien y del mal, vamos, un tío que se pasa por el arco del triunfo las recomendaciones de organismos internacionales en materia de salud. ¿Por qué? Pues porque ese tío lo más elaborado que ha leído en los últimos 10 años ha sido la lista de la compra.
A los 4 meses leche, a los 5 meses leche y a los 6 meses leche como alimento principal combinado con otros alimentos.

- Introducir los purés sustituyendo tomas de leche.

Pues nada, a cargarse la lactancia. 
A esta gente se les presupone un mínimo de cultura y formación, luego qué es lo que no entienden de los términos "alimentación complementaria"?
COMPLEMENTA! a la leche, no sustituye nada.
Teta siempre antes de los sólidos. Claro que como este tipo de gente cree que la leche materna a partir de los 6 meses no aporta nada... De ahí estos consejitos.

- El papelito que rula por la consulta desde tiempos inmemoriales.

Suele ser una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia de un original que alguien, en un tiempo muy muy lejano escribió con las pautas de introducción de alimentos del siglo XV.
En estos papelitos se calendariza el orden de introducción de alimentos normalmente siguiendo la pauta que a cada uno le sale de los c******.
Un pediatra de Burgos recomienda introducir el pescado a los 10 meses, uno de Cuenca a los 8, uno de Badajoz aconseja no dar legumbres hasta el año (y sin piel!) y uno de Sevilla las introduce a los 8.
Muy lógico todo, no? Todo el mundo sabe que los bebés de Cuenca son más de merluza que de lomo.
En fin,... otra gilipollez que no sirve más que para volver locas a las madres porque encima las hay hasta de las que esperan al día en que el nene cumple un año a las 00:00 h pa' darle a la criatura las lentejas. Bonita estampa cumpleañera: felicidades!!!! (Con las velas clavadas en el chorizo y el confeti cayendo a su alrededor)
No sé muy bien por qué continúa pasando esto cuando ya hasta el Tato sabe que a partir de los 6 meses se pueden ir incorporando todos los alimentos que formen parte de la dieta familiar, poco a poco, de uno en uno para ir observando posibles reacciones pero sin ningún orden ni pauta establecida salvo la de evitar algunos alimentos al menos hasta el año como la sal, el azúcar, la miel, la leche de vaca y derivados, las verduras de hoja verde, frutos secos enteros,...

Os adjunto la tabla que Julio Basulto publica en su libro Se me hace bola (2013), que está sí que para mí va a misa:


- El gluten a los 8 meses (ó 9, ó 10...)
Otra recomendación obsoleta. Se ha demostrado que retrasar la introducción del gluten no influye en el desarrollo de una futura celiaquía. 
Lo que se aconseja es introducirlo paulatinamente a partir de los 6 meses (dando probadoras de pan, añadiendo una cucharada de cereales con gluten en la papilla, un puñadito de fideos en el puré,...) y combinando esta introducción con el mantenimiento de la lactacia materna. Así, la madre que desee destetar a los 6 meses será mejor que espere un mes o un poquito más para poder combinar esa introducción del gluten con la lactancia y minimizar riesgos.

- Las recetas
Hay pediatras que en el famoso papelito de marras nos dejan hasta la receta de la papilla, que debe ser una de esas recetas valiosas que pasan de generación en generación, de padres a hijos y que por nada del mundo se pueden perder porque de otra manera no entiendo la insistencia en que se siga al pie de la letra.
Hay papelitos en los que se encuentran cosas como:
"A las 12:30 puré de verdura compuesto por: 30 grs de patata, 30 grs. de judía verde, una zanahoria de 10 cms,  40 grs de pechuga de pollo del lado derecho (y si el pollo es zurdo, del izquierdo que el músculo está más trabajado) y 50 cl de agua traída directamente de la playa de Palomares donde Fraga dejó su esencia" 
¿Hace falta tanta tontería? Pues no hija, no.
Y lo del horario ya... Meterte un puchero entre pecho y espalda a las 12 de la mañana...

- El yogur de leche adaptada
O lo que es lo mismo, "Mi primer D***ne" y porquerías similares.
Como la leche de vaca no está recomendada hasta el año, las empresas han visto un filón con los bebés. Porque toda abuela sabe "lo bueno que es el yogur y el alimento que tiene" y cualquiera se atreve a llevar la contraria a la sabiduría popular y a la voz de la experiencia... Pues nos inventamos un yogur con leche de continuación que puedan embutir a sus nietos por las tardes y en el postre sin remordimientos, los vendemos a precio de oro (porque a las yayas les cuesta soltar la pensión pero con los nietos no atrancan) y a vivir!
Visitamos a los pediatras e intentamos convencerlos "con nuestros encantos" de las bondades del yogurcito y (por una vez y sin que sirva de precedente!) se modifica el papelito y se añade la recomendación de tomar nuestro producto 100% diseñado para su bebé. Fácil y sencillo, amigos!

Bueno, pues aquí ya no sé si lo que hay es ignorancia por parte de los pediatras o interés ($$$) porque hace ya unos años que la OCU publicó este estudio en el que analizaban la composición de éste y otros productos del estilo encontrando poco más que montones de azúcar y otras porquerías.


En resumen, que en esto de la alimentación complementaria hay pediatras a los que les queda muuuucho por aprender o les faltan ganas de leer. 

Por suerte, la información está hoy en día al alcance de todos y las madres no tenemos por qué quedarnos con los consejos equivocados de cualquiera, sea pediatra, frutero o  carpintero y sabemos, podemos y DEBEMOS leer e informarnos por nuestra cuenta antes de seguir a ciegas los primero que nos digan.

Los pediatras no son dioses, son médicos, ni más ni menos. En medicina pueden ser buenísimos pero unos cafres hablando de alimentación o crianza porque sencillamente no es su especialidad. 

¿Que el pediatra nos dice que a los 4 meses hay que darle al nene cereales? 
Pues se le dice que no. Así de claro, que las madre somos nosotras y si le quedan dudas al tío lo remitimos a las publicaciones de la OMS (pero vamos, que no tendríamos ni porqué hacerlo, que se busque la vida y se informe). 
No entiendo ese miedo de algunas madres de contradecir al pediatra ni esa necesidad de dar explicaciones. Si cualquiera nos da un consejo o una recomendación que consideramos inadecuado o bien pasamos de su jeto olímpicamente o bien (si tenemos paciencia y ganas) le indicamos dónde y cómo puede informarse mejor, no? 
Pues eso. 

jueves, 2 de mayo de 2013

Baby led weaning o cómo dejar tu cocina hecha un cristo day by day

Hacía tiempo que quería escribir un post sobre alimentación complementaria, como este blog no está hecho para dar lecciones ni para enseñar nada, yo os voy a contar como siempre mis cosas, y hoy os cuento cómo come Tenacitas. 

ATENCIÓN: Si ha llegado hasta aquí y es usted una persona maniática del orden y la limpieza, absténgase de seguir leyendo, las imágenes que pueden representarse en su cabeza después de la descripciones que voy a hacer de nuestras comidas en familia pueden herir gravemente su sensibilidad. 
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¿Sigues leyendo? Te va la marcha, ¿eh? 




Os cuento, Tenacitas tomó lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y a partir de ahí empezamos a introducir la alimentación complementaria (complementa a la teta, no sustituye, la leche materna sigue siendo el alimento principal), yo no sabía muy bien cómo hacerlo pero quería que Tenacitas viera desde el principio el momento de comer como una actividad en familia, que disfrutase, no quería llantos en la mesa (ni de ella ni míos) y quería que aprendiese a comer de todo. 

Yo intentaba ponerme en su lugar y no me gustaría que día tras día a las 12:30 o la 1 del mediodía (que es la hora del aperitivo, no de comer) me dieran una pasta más o menos líquida que a veces sabe de una forma y otras de otra, unas veces me gusta más y otras menos, al principio, como no sé tragar me meten una "palá" de mejunge y me encasquetan el chupete pa' que trague (ahí con Tenacitas lo hubiera tenido chungo porque para ella los chupetes son los padres -la madre-), si un día no quiero y lloro aprovechan el llanto para meterme mejunge, no me dejan coger la cuchara porque dicen que me mancho, que no sé y entonces para que tenga las manos ocupadas me dan juguetes y así (hago que) no me entero de que me siguen metiendo cucharadas de ese plato. Después mis padres se sientan a la mesa y los veo utilizando cubiertos, comiendo un poquito de pan, un poquito de queso, una cucharada de sopa, pero debe ser que yo todavía no tengo derecho a eso, los primeros días muestro interés por ver qué hacen mis padres en la mesa, después al ver que no me hacen mucho caso o que incluso me duermen para poder estar ellos tranquilos en la mesa, voy perdiendo el interés y me centro en otras cosas.

¿Lo veis así? Habrá quien piense que me he pasado, que soy una exagerada y es que yo con esto de la maternidad me he vuelto una jipiguanchi. Por supuesto no es mala madre aquella que le da a su hijo purés y papillas, ¡faltaría más!, yo me crié así y mi madre es la repera porque desde el momento en que una hace lo que cree mejor para su hijo y para su salud, ya lo está protegiendo y ya es una madre perfecta. Entiendo perfectamente los miedos a atragantamientos porque yo también los tenía tengo y reconozco que para llevar a cabo este método hay que disponer de tiempo y tranquilidad a la hora de comer, como he dicho al principio, esto no es una lección de nada, os cuento simplemente mi forma de alimentar a la churumbela.

Haciendo este ejercicio de empatía fue como empecé a leer e informarme sobre el "Baby led weaning" que traducido es algo así como "destete dirigido por el bebé", para los americanos el destete comienza cuando el bebé prueba alimentos distintos a la leche materna pero es un proceso que puede llevar meses e incluso años (esperemos ;-p). No consiste sólo en enseñar al bebé a comer sólidos sin triturar, es un aprendizaje mucho más amplio, es una manera de compartir momentos en familia desde el principio y responder a las necesidades del niño. En el blog de Eloísa, Una maternidad diferente, encontraréis información detallada sobre el método y hasta una sección de consultas (esta chica se lo curra), os dejo un enlace a una de sus entradas sobre el tema donde podéis ver en qué consiste el BLW.

Yo leí, me informé y al final realmente no sigo ningún método pautado si no que me guío por el sentido común y la naturalidad. 
Por ejemplo, uno de los primeros alimentos que se introducen son los cereales pues bien, yo el tema de los papillujos esos de cereales de la farmacia de "8 cereales con miel" (8 cereales???? si a mí me sacas del trigo, el arroz y el maíz y no me sé más, ¿¿me los voy a comer??)  no me gustó mucho la idea de darle a mi pichoncilla pienso de pollos así que pensé en lo más lógico y lo más natural, ¿qué cereales comemos en casa? Pan, pasta, galletas, arroz,... pues eso, esos cereales va a comer Tenacitas ni cebada, ni centeno, ni sorgo (?).
Además, se pone una a leer la caja de la papilla en cuestión y ves que contienen aromas 'avainillados' y azúcares y te vas al cajón, sacas el papel que el pediatra te ha dado con el calendario de introducción de alimentos (que es una soberana chufa porque resulta que en Lleida las legumbres se dan con 8 meses y en Sevilla con 11, un pediatra rubio te recomienda el pescado a los 8 y uno moreno a los 10, total, que como aquí cada uno hace lo que le sale de la pera, yo también)  y buscas a qué edad se introduce el "aroma avainillado" y resulta que a los 6 meses no, a los 7 tampoco, a los ocho nada,(seguramente porque guarrerías no se recomienda comer nunca, ni con 30)... y yo pensé ¿¿¿¿qué hago entonces???????  Pues muy fácil, no darle porquerías y menos con aromas avainillados no vaya a ser que la niña se vicie al saborcillo dulzón de los polvos esos y el señor Nutri de apellido Bén se haga rico a nuestra costa.
Así que Tenacitas el primer cereal que probó fue el arroz (cereal sin gluten) le iba dando yo cucharaditas de arroz hervido, más adelante un trocito de corteza de pan, la sentaba encima de mis piernas mientras cenaba y así le fui dando a probar maíz de mi ensalada (que también es dulce y seguramente tampoco viene en el papel del pediatra y llevará sal, azúcares y no sé qué más pero vamos, lo mismo que las papillas que llevan de tó y nadie se queja), galletas María, (venden unas que dicen que se deshacen en la boca pero yo las veo aún más peligrosas que un trozo de galleta normal porque a los bebés se les pega en el paladar y pasan apuros, comprobado en carnes de Tenacitas), spaguettis (sin huevo), y ahora con 9 meses ya come hasta paella con su pollo, sus verduritas,... vamos, comida normal.

Así ella disfruta comiendo, cuando salimos come prácticamente lo mismo que comemos nosotros, ya comenté en un post que el matrimonio Tenazas somos muy de bares y sería un martirio tener que ir siempre cargando con el tupper o con el potito :-S (algún día escribiré lo que pienso de los potitos y las marcas de alimentación infantil me declararán persona non grata). Comemos todos a la misma hora, compartimos mesa y comida, sin llantos, riendo, jugando y cada uno haciendo uso de su plato, los cubiertos ya son otra cosa... 

Nosotros le ponemos toda la comida a su alcance y ella va cogiendo lo que le apetece y come hasta que quiere, nunca la forzamos, dejamos que se manche (hay veces que tiene más verdura en el pelo que en el plato), que coja su plato, que pruebe de nuestra comida si es algo nuevo o que "no tiene edad" para comer, aunque lo único en lo que somos estrictos y no le damos a probar son los frutos secos y el marisco por el potencial alergénico y por el riesgo de atragantamiento (que kamikazes tampoco somos), hay veces que come en su plato y hay veces que lo vuelca todo en la mesa o en su trona y va cogiendo cachitos. 
Os podéis imaginar como queda la cocina y el sector en el que ella come ¿no? ¿¿Y cómo queda ella?? ¡Ayyyyy! Esa imagen no es apta para sensibles y maniáticos del orden y la limpieza ...




... ¡¡¡pero a mí me encanta!!! 

En definitiva, hacemos caso al sentido común e intentamos complicarnos lo menos posible, ¿para qué enseñar a un bebé a tragar triturados si en el plazo máximo de 6 meses o un año va a tener que "desaprender" esa forma de comer y va a tener que aprender de nuevo a comer, esta vez sólidos? Considero que es un paso innecesario y que conlleva muchas veces más inconvenientes que ventajas, al fin y al cabo, como dice el pediatra Carlos González (sí, los hay con sentido común y dos dedos de frente), no deja de suponer otro "destete" esta vez de los triturados y ¿para qué hacer pasar al bebé dos veces por lo mismo? 

Aprovecho y os recomiendo uno de los libros más leídos de Carlos González: "Mi niño no me come", ¡¡es para tenerlo como manual!!
Y como ya habréis notado que soy fan de este hombre, os dejo un vídeo en el que habla sobre el tema de la introducción de la alimentación complementaria "libre de papillas", explicado de forma directa, cotidiana y con toda naturalidad.