Mostrando entradas con la etiqueta Nacimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nacimiento. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de octubre de 2014

Mi parto (casi) perfecto II. Los porqués.

Hello everybody!! He vuelto tenazoides! Os dejé con esa primera parte de mi parto y creo que ahora tendría que explicar el porqué de ese parto (casi) perfecto. Por qué fue perfecto y por qué no lo fue del todo.
Está claro que tuve la suerte de dar con una matrona que respetó en todo momento mis decisiones y mi ritmo, fui consultada antes de hacer nada y lo mejor: se hizo poco o nada. Ésa creo que también fue la clave de que todo fuese sobre ruedas, la no intervención, no hacer nada, dejar que todo simplemente sucediese sin más. 

Pero también pienso que no todo es suerte, no todo está en manos del equipo médico que nos toque ese día (ni mucho menos!) Pienso que hay ciertos puntos en los que las mujeres como pacientes tenemos mucho que ver para que un parto se desarrolle sin problemas y en esto como en todo, la información es poder. 

Me parece fundamental emplear esas 40 semanas previas al gran momento no sólo en comprar ropita, mirar carritos, elegir cuna o rebozarnos en cremas antiestrías. Es vital (literalmente: VITAL) leer, visitar blogs, leer historias de partos, conocer protocolos hospitalarios, conocer cómo va desarrollándose el feto semana a semana y aprender cómo funciona nuestro cuerpo y cómo va a funcionar el día del parto, saber qué y cómo va a pasar, anticiparse. Sin miedos, sin quedarnos en lo superficial de las historias, profundizando e informándonos. Vamos a ser nosotras las que vamos a traer vida a este mundo, deberíamos ser las mayores interesadas en hacer que ese proceso tenga lugar de la mejor forma posible. 
Las matronas y ginecólogos saben hacer su trabajo, aprendamos nosotras a hacer el nuestro y no lo dejemos en manos de otros.

Hay una serie de cosas sencillas y mensajes que deberíamos grabarnos a fuego en nuestra cabeza para tenerlas presentes el día del parto y no dejarnos llevar por el miedo o el desconocimiento.


1. Aguanta en casa todo lo que puedas. 

Esta para mí sería la clave para tener un buen parto. 
Sabemos que si rompemos aguas y éstas son oscuras tenemos que acudir lo antes posible al hospital, en ese caso no habría posibilidad de esperar. 
Si rompemos aguas limpias podemos tomarnos nuestro tiempo en recoger tranquilamente las cosas del bebé y las nuestras, darnos una ducha, comer algo (comed siempre que podáis que parir es mu cansao' y vais a necesitar energía), esperar a que empiecen las contracciones y sin prisa, ir al hospital.
Lo ideal es no romper aguas (aunque eso no se puede decidir) y comenzar con contracciones que van aumentando en intensidad y regularidad. Aquí me parece súper importante esperar todo lo que podamos en casa, tranquilas porque no vamos a dar a luz en el ascensor, no es tan facil ni tan rápido como se ve en las películas y si  tuvieseis la suerte de que fuera tan rápida la cosa, pensadlo fríamente, no pasa nada! Las mujeres estamos diseñadas para parir, nuestro cuerpo va a llevar a cabo ese trabajo con la misma eficacia que realiza otras funciones fisiológicas como respirar, hacer la digestión o depurar el líquido en nuestros riñones, ¿por qué dudamos de nuestro cuerpo en ese momento?
Lo importante es llegar al hospital con una dilatación avanzada para evitar todo lo que podamos una intervención porque no sé qué pasa pero curiosamente cuando una mujer se pone de parto a todo el mundo le entran las prisas, muchas veces a todo el mundo menos a ella. 
Las auxiliares tienen prisa por poner vía y enchufar el suero, la matrona tiene prisa por acelerar el parto rompiendo bolsa para que la cosa vaya más rápida, un tacto, otro tacto...,  Vamos a ver, ¿ahí quién es la que está pariendo? Si la mujer no tiene prisa y está tranquila ¿porque los demás quieren acelerarlo todo?
Lo dicho, lo mejor aguantar en casa, llegar bastante avanzada y que no nos toquen la seta (literalmente).

2. Las bolsas no se tocan. 

Si tenemos la suerte de llegar al hospital con la bolsa integra, lo mejor es que no nos la rompan.  Nos dirán que si la rompen acelerará la dilatación y todo irá más rápido y nosotras (equivocadamente) pensaremos que de esa forma, yendo todo más rápido sufriremos menos Meeeeeeeeeeec! ERROR! Otra vez las prisas...
La bolsa y el líquido amniótico actúan como amortiguación en cada contracción, el bebé y la madre sufren mucho menos dolor y lo más importante, al no romperse la bolsa no comienza la "cuenta atrás" de muchos protocolos hospitalarios en los que se dice que después de X horas tras la rotura de la bolsa hay que sacar al bebé sí o sí porque comienza a correr peligro. 
Para evitar que nuestro parto se convierta en una serie de "catastróficas desdichas", no dejemos que nadie rompa nada y si en lugar de tardar dos horas en tener a nuestro bebé en brazos tardamos cinco, sabremos al menos que nuestro hijo no ha sufrido y tendremos la tranquilidad de haber podido evitar desagradables consecuencias.

3. Tactos no, gracias. (Métetelamanodondetequepa)

Por lo general, cuando llegamos a urgencias diciendo que estamos de parto, en un primer triaje nos hacen un tacto para ver la dilatación que llevamos, venga, por ahí pasamos... Pero, ¿qué pasa cuando estamos en la sala de dilatación y pasa una matrona y hace un tacto para controlar cómo va la dilatación, a los 10 minutos otra, a los 5 minutos otra porque no se fía de las mediciones de la otra colega?,... ¿Qué hacemos? ¿Vamos a dejar que nos estén sobando como a ganado? A mí no me apetece que me estén toqueteando y molestando en ese momento, ¿a vosotras os gustaría? 
No es necesario realizar tantos tactos, es más cuando una mujer esté en dilatación completa y lista para empujar lo va a saber, qué manía de querer controlarlo todo! Que se metan la mano por donde les quepa!

4. Epidural ¿sí o no?

Pues esto es muy personal, cada una que haga su propia elección. Yo he pasado por dos partos, uno con epidural y otro sin ella. Si tuviese un tercer parto también elegiría no ponérmela y eso que en el parto de Tenacitas la epidural tampoco me supuso mayores problemas o consecuencias, si acaso la espinita que tenía clavada y que no quería repetir en este segundo parto era esa sensación de notar que mi cuerpo no era mío, de no sentirme protagonista total de ese momento por no poderme mover y también (aunque haya quién no lo entienda) por no poder sentir ese dolor y esas sensaciones únicas.
Con Tenacitas aguanté en casa hasta los 7 centímetros de dilatación y cuando llegué al hospital el miedo a lo desconocido me pudo y pedí la epidural, dejé de sentir dolor pero mi cuerpo se relajó tanto que se paró la dilatación y tuvieron que administrar oxitocina sintética (caca). Lo que podría haber sido un parto de una o dos horas máximo duro 7 horas, 7 horas tumbada en la cama sin moverme que hicieron que Tenacitas se quedase alta y no bajase al canal del parto cuando estuve en dilatación completa. Gracias a que di con una matrona sin prisas, a base de pujos durante dos horas conseguimos que Tenacitas bajase y yo no tuve que soportar que nadie se me subiese encima a hacerme la temida maniobra de Kristeller que a pesar de estar prohibida parece que se sigue practicando todavía en muchos hospitales.
Si no me hubiese puesto la epidural nunca sabré qué hubiera pasado pero siempre me quedará la duda de si no hubiese sido mejor aguantar una hora más de contracciones y no arriesgarme a dar con otro tipo de matrona a la que le hubiese parecido bien saltar encima mío para hacer bajar a mi hija al canal del parto, si me hubiese ahorrado la oxitocina sintética y sobretodo si a mi hija le hubiese ahorrado 7 horas de contracciones que también sufrió dentro de mí.

Esto son sólo unas pinceladas de las decisiones tan importantes y decisivas que podemos tomar en un momento tan importante pero habría muchas más. La clave, como he dicho antes, es la información.
Aquí como en todo lo que escribo no creo tener la receta mágica para nada. Cuento mi experiencia tal y como la viví y analizo, ahora que ha pasado un tiempo, por qué hice las cosas como las hice y por qué tomé en ese momento las decisiones que tomé. 
No espero que nadie siga estos pasos o estas decisiones porque esto fue lo que a mí me condujo a mi parto (casi) ideal y que no tiene porqué ser el ideal de todo el mundo. Lo que sí desearía es que todas las mujeres tuvieran esa libertad de decidir sobre su cuerpo en el momento más importante de sus vidas y eso sí se puede conseguir (o al menos intentar) y el arma más poderosa que existe para conseguirlo es  ésa: la información.
Hay que ver qué trascendental me pongo cuando quiero, eh? Estoy puérpera perdía y será cosa hormonal, no me lo tengáis en cuenta. 



lunes, 22 de septiembre de 2014

Mi parto (casi) perfecto (I)


Hola tenazoides,!! Ahora que tengo un ratito y no estoy con la teta fuera, puedo contaros como fue todo el día del nacimiento de Bichobola.

Como ya os adelanté en el post anterior, para mí fue un parto casi perfecto, el parto que le desearía a toda mujer, respetado, disfrutado, vivido, sentido, consciente y protagonizado únicamente por las tres personas que debíamos protagonizarlo: papá Tenazas, Bichobola y yo, no hacía falta nadie más.
Fue tan rápido como intenso, Bichobola venía casi sin avisar, casi sin molestar y sorprendiéndonos a todos, sorprendiéndome a mí misma la primera porque nunca creí que fuera capaz de afrontar el dolor de esa manera, me sorprendí al verme fuerte, cogiendo las riendas de lo que estaba sucediendo, conociendo mi cuerpo y a pesar de todo, disfrutando cada segundo, disfrutando incluso del dolor porque sabía que cada contracción me acercaba un poco más a mi sueño, a ver la carita de mi niña, no había dolor, sólo esperanza.

Fue un sábado por la mañana, el mismo día que cumplía 39 semanas. Me levanté temprano como cada dia, Tenacitas nos ha salido madrugadora y para ella es como si la cama tuviese pinchos. Papá Tenazas no estaba, había querido aprovechar esa mañana para "sus cosas". Tenacitas y yo desayunamos, estuvimos viendo los dibujos un rato y de repente me entra una necesidad imperiosa de limpiar el horno, sí, sí, de repente lo vi asquerosico perdío y me dije para mis adentros: "Mira que si me pongo de parto dejando el horno así??? Menuda marraná... Como voy a recibir a Tenacitas II en este nido de suciedad e inmundicia??  voy a estezarle que tengo que dejarlo como el jaspe..."
Y ahí me puse yo dale que te pego a la bayeta y al quita grasas hasta que dejé el horno "pa comer sopas". Mientras estaba limpiando noté algún dolorcillo (luego me di cuenta de que habían sido contracciones) pero no le di mucha importancia, 
A eso de las 12:00 h o así noté que los dolores se habían ido repitiendo y me puse a controlar con el reloj cada cuanto tiempo me daban... Dolor cada vez más intenso cada 4 minutos... Eran contracciones!!!
Le dije a papá Tenazas si podía venir a casa, que no me encontraba muy bien, vino enseguida, estuve contándole cómo había transcurrido la mañana y le dije que me iba a dar una ducha y que luego me tumbaría un poco en el sofá a ver si  aquello paraba y era una falsa alarma o iba en serio. 
Pues me metí en la ducha y casi no me dio tiempo ni de enjabonarme para darme cuenta de que aquello ya dolía mucho, iba en serio, no había dudas.
Ducha rápida, dejamos a Tenacitas con los tíos y corriendo para el hospital, por el dolor y la frecuencia de las contracciones sabía que aquello estaba bastante adelantado, en casa no hubiese podido aguantar mucho más.

Llegamos al hospital, y en la primera exploración me dicen que estoy dilatada de 8 cms, vamos, que esto está aquí ya!! Me alegré porque si algo no quería era pasar allí un montón de horas, está comprobado que cuanto más tarde se vaya al hospital mejor.

Me llevan a la sala de dilatación (no sé muy bien pa qué si ya estaba casi todo hecho) y me empiezan a poner vía, correas y más trastos y aquello no había quien lo soportara, no sé quién fue el lumbreras al que le pareció buena idea tumbar a una mujer con contracciones cada 2/3 minutos  en una cama, ponerle unos cintturón y decirle que no se mueva porque pierde la señal el monitor........ Tu p&@¡ madre va a recibir la señal como no me dejes levantarme de aquí!!
Como mejor soportaba el dolor era sentada en la cama con las piernas flexionadas así que las correas fuera, me daba igual todo.
Me dice la matrona que si me rompe la bolsa y así aceleramos esos dos centímetros que faltan, le dije que mi bolsa no se tocaba, que qué prisa había, yo era la que estaba soportando el dolor y no tenía ninguna prisa, cuanto más aguantase mi niña en la bolsa más cómodo sería el parto para las dos y menos doloroso, las bolsas no se tocan, coñe!
A los 10 minutos (más o menos porque ya era imposible mirar el reloj) entró papá Tenazas a la habitación y Bichobola parecía que lo estuviese esperando, le dije a la matrona que tenía muchísimas ganas de empujar, que quería empujar ya.
Nos fuimos para paritario y allí sí, la cabeza ya estaba casi fuera y la bolsa se rompió,  a partir de ahí no sé exactamente el tiempo que pudo pasar, fueron tres pujos, cuestión de minutos, de muy pocos minutos, un dolor como nunca había sentido en mi vida, un dolor salvaje, animal pero maravilloso porque justo cuando creía que no podía más, que estaba muriendo de dolor y que no iba a poder pusieron en mi pecho a mi niña, tan pequeñita, llorando, tan sucia pero taaaaaaan bonita, era preciosa... Las contracciones seguían pero ya no había dolor, ya sólo estábamos los tres en aquel paritario, era como estar en una nube, no veía a nadie más a mi alrededor, sólo lo verdaderamente importante.

Eran las 14:30h, sólo dos horas después de haber terminado de limpiar el horno mi niña ya estaba aquí. La tía esperó a que terminara y lo dejara todo como los chorros del oro, qué limpia va a ser mi niña!!



martes, 16 de septiembre de 2014

Ya está aquí!!!

Pues sí Tenazoides, por una vez mi ausencia durante unas semanas del blog no se debe a mi gandulería ni a mis ganas de tocarme la seta,  no! He estado haciendo cosas muuuuuuuy importantes estas semanas. 
He estado generando vida, contribuyendo al aumento de la población mundial, dando a luz a un nuevo ser, ya está con nosotros TENACITAS II!!!!

Como imaginaréis, estas primeras semanas ando muy ocupada adaptándome y adaptándonos a la nueva "miembra" de la familia pero tenía que hacer aunque fuera una pequeña paradita por aquí para dar la noticia.

La madre y la criatura estamos genial y yo particularmente deseando sentarme con tranquilidad a contaros los detalles de un parto que para mí fue casi perfecto, ojalá todas las mujeres pudieran tener un parto como el que yo tuve, respetado, rápido, consciente y tranquilo pero como os digo, eso lo dejo para un próximo post porque me parece que me voy a alargar muuuuuuuucho con el tema y ya me conocéis, soy de natural rollero...

Ahora os dejo que voy a seguir enamorándome de Bichobola, sí Bichobola, con ese nombre quedó oficialmente bautizada ayer tras pasar por la báscula, no digo más...