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lunes, 31 de agosto de 2015

Un año de amor

Ya hace un año que llegaste a nuestras vidas.
Llegaste con prisa y llena de vitalidad. Hemos pasado momentos difíciles pero también otros muy buenos y no cambio por nada ni unos ni otros.
Nos has enseñado a ser pacientes (mucho más), nos has enseñado a cambiar nuestras prioridades y a dar valor a lo que de verdad lo tiene, una sonrisa, una caricia, unos minutos de sueño contigo, esos instantes mirándote, sólo mirándote, sin más. Mientras la casa está sucia, la comida sin hacer, la ropa sin tender, el salón lleno de juguetes sin recoger,... Todo eso da igual.

Contigo he aprendido a barrer la casa entera manejando la escoba con una mano, a fregar los platos sosteniéndote en brazos y con una teta fuera, a comer sopa a 3 metros de la mesa sentándote en mis rodillas y sin mancharme ni mancharte, a arreglarme en 5 minutos y que me sobren tres, a pasear cargando 7 kilos de niña en una bandolera mientras empujo una sillita con 15 kilos más y tres bolsas de la compra, a sentirme una ninja cuando estás dormida y me acuerdo de que he dejado algo que necesito en tu cuarto, entro, lo cojo y sigues dormida (Mamá Tenazas wins!)...

Los comienzos a tu lado han sido muy difíciles pero, aunque nos ha costado, al final hemos comprendido cuál era tu misión al llegar a esta familia. Has venido a enseñarnos que nada importa más que estar juntos y disfrutar cada minuto, has venido a enseñarnos lo que es querer. 
Derrochas amor y por eso también lo reclamas para ti, con esa forma tan tuya de hacerlo. Me quieres para ti y me quieres ya, todo lo demás puede esperar.
Me necesitas y te necesito. Tan pequeñita y ya te has hecho "imprescindible". 
Ahora sé que no llegaste por sorpresa, es que tenías que llegar, eras la pieza que faltaba en nuestro puzzle, te necesitábamos y no lo sabíamos.

Eres pequeña pero a la vez tan grande...
Sin duda serás una de esas personas que dejan huella en todo aquél que tenga la suerte de cruzarse en tu camino. Eres especial y única.
Tienes carácter y eso me gusta. Admiro tu forma de ser, tu personalidad, tus ganas de vivir, tu energía, tu fuerza... Eres VIDA, así con mayúsculas, lo eres todo!

Hoy quiero felicitarte por tu primer año de vida pero también de alguna forma felicitarme a mí misma por tener la suerte de poder compartir toda una vida contigo. Sigue enseñándonos y regalándonos días junto a ti. 
Te queremos tanto BICHObola...!!


domingo, 23 de agosto de 2015

Cumpleaños infantiles y regalos

Hace algo más de un mes Tenacitas cumplió 3 años y en unos días será el primer cumple de BICHObola y en ambos casos surge la misma pregunta: qué regalar?
Es algo que me pasa también con los niños "ajenos", nunca sé qué regalar. Esto tendría que ser como con los Reyes Magos, que escribiesen una carta y entre todos nos repartimos los encargos porque luego ves cada cosa en los cumpleaños que te pone los pelos de punta...





Y es que yo ya no sé si es que los padres/tíos/abuelos nos hemos vuelto gilipollas o es que ya lo llevábamos de serie y nos aflora con la llegada del niño.
Me explico, (porque me enciendo como la pólvora, me ofusco y al final no me explico). 
¿Cuántos de vosotros habéis visto cómo el regalo estrella para un niño de 3,4 ó 5 años es una tablet? ¿O un móvil para uno de 8,9...? 
¿¿¿Estamos gilipollas o qué???
O lo que es lo mismo, ¿queremos agilipollar a los niños o qué?
¿qué tontería es esa? Como queremos ser los tíos más guays y que el nene nos quiera mas que a nadie, pues lo volvemos gilipollas ya desde chiquitito.
¿En serio creéis que un niño de 2,3,4 ó 5 años, con todo un mundo por descubrir necesita eso para divertirse? 

"Es que yo le pongo Pocoyo para que se entretenga cuando salimos por ahí" 
No, tú le pones el Pocoyo para atontar al niño y que no te dé la murga mientras estás de aperitivo con los amigos. Las cosas por su nombre.

"Es que yo le dejo la tablet porque si no no me deja hacer nada"
Lo de proponerle pintar, jugar o incluso acompañarte en la tarea que estés haciendo ni nos lo planteamos, no? Con lo fácil que es sentar al niño en el sofá, darle la tablet y que no nos pise lo fregao!

"Pues todos los niños de hoy en día tienen tablet"
A estos la metáfora de "si Fulanito se tira por un puente tú también?" no les quedó clara...

"Pues yo le pongo juegos educativos" 
Ah bueno, si aprende mientras se agilipolla ya es otra cosa. 
Los niños ahora aprenden a leer, a sumar, los colores, los nombres de los animales... todo con apps y nos parece que somos muy modernos y muy buenos padres porque nuestros niños sólo usan juegos educativos. 
A mí me parece que esto y los ejemplos anteriores son lo mismo, con la diferencia de que los padres de éstos últimos parece que aún sienten algo de remordimiento y si los jueguecitos que le ponen al niño son "educativos" parece que son menos malos y lo hacen por su bien.

Pues otra vez la misma pregunta: ¿estamos gilipollas o qué?
¿Es normal que un niño aprenda el nombre de los colores con una app para móvil o tablet, teniendo como tiene delante de sus ojos un mundo entero para él? ¿Es normal que aprenda a leer de esta manera habiendo libros infantiles preciosos y padres que leen los cuentos como nadie? 

La tecnología nos da muchas cosas buenas pero también nos hace involucionar, cada vez hay más niños enganchados a estos dispositivos, que cogen rabietas tremendas cuando no se les deja jugar con ellos. Y padres con poca paciencia y pocas ganas de negociar, enseñar y entablar conversaciones con sus hijos. Huevones!!!

Cada cosa a su debido tiempo. Yo no quiero tablets ni móviles, ni para BICHObola ni para Tenacitas. 
Quiero que conozcan el mundo en el que viven, que lo descubran poco a poco, que jueguen con tierra, que se manchen, que se mojen, que corran, que salten, que hagan castillos con cajas de cartón y disfraces con los trapos de limpiar el polvo, que jueguen a la pelota, que monten en bici, que hagan excursiones, meriendas en el parque, que se les pelen las rodillas de caerse en la calle, en el parque, que se ensucien la ropa, que se manchen de pintura, que rompan los zapatos, que se peleen con amigos, que se reconcilien,...
Y no quiero tanta gilipollez.