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martes, 8 de diciembre de 2015

Cosas que me ponen negra (I): Los "amifuncionismos"

Ayyyy Tenazoides, cuánto tiempo sin asomar la nariz por aquí! No creáis que es fácil encontrar un hueco para sentarme a escribir con las dos bestias pardas princesitas que tengo en casa, pero aquí estoy! 
Vengo a hablaros de algo que me chirría sobremanera, las coletillas tipo "pues yo lo hice así y me funcionó", "pues con mi hij@ hice X y está san@ y feliz". 
Frases para cerrar y sentenciar debates cuando los argumentos y las pruebas se acaban porque ya me diréis...



Las redes sociales están llenas de grupos y foros geniales en los que se puede debatir y aprender muchísimo (yo, la primera) pero hay que ser selectivo con lo que se lee y con las opiniones que se toman en cuenta de esos debates.

Os pongo algunos ejemplos de esta misma semana en varios grupos de una red social:

CASO 1. Hablando de lactancia:
"Mi bebé de tres meses se queda con hambre, ¿puedo comenzar a darle cereales para espaciar las tomas? Me pide pecho cada dos horas o antes..." (pregunta de madre x)

"El único alimento para un bebé hasta los 6 meses debe ser la leche, materna o artificial"(respuesta de una administradora)

"Pues si se queda con hambre le puedes añadir un cacito en el biberón de la noche para que se sacie y te deje descansar un poco más" (respuesta de "Pepita")

"La OMS y la AEPED recomiendan lactancia exclusiva hasta los 6 meses. Con tres meses el estómago de un bebé no está preparado para asimilar ningún otro alimento"   (se adjuntan enlaces a las páginas de las dos organizaciones) (administradora)

"Pues si yo no le hubiera dado a mi hijo sus biberones con sus cacitos de cereales con tres meses lo hubiera matado de hambre, además me lo recomendó su pediatra. Ahora tiene 3 años y es un niño sano, sin alergias y feliz" (la "Pepita" otra vez...)

"Hay muchos pediatras desactualizados en estos temas, por eso nos remitimos a las recomendaciones de la OMS y la AEPED" (administradora) -con mas paciencia que el santo Job-

"De la OMS nos vamos a fiar, que dice que las salchichas dan cáncer!" (La "Pepita" de los huevos otra vez)


Y una lee esto y qué hace???? 
Pues yo me enciendo porque iría a casa de la Pepita y me la llevaría de los pelos hasta la fabrica de Óscar Mayer a que la trituraran allí para hacer salchichas.

Pepita hija, a ver por dónde empiezo...
1/ deja de ver la tele
2/ a ver cómo le explico yo a este ser de inteligencia y razonamiento sobrehumano lo que realmente dice el informe de la OMS sobre las carnes procesadas... Cómo le explico yo que el hecho de que pertenezcan al mismo grupo de riesgo que otros productos cancerígenos como el tabaco no los hace equiparables? Cómo le explico yo a esta mujer los criterios que se utilizan para establecer cada nivel de riesgo? 
Paso, la dejo que siga viendo Sálvame, sus novelas y sus cosas 
3/ Una administradora ya ha hablado, ha dado su respuesta, por qué no leemos y nos informamos sobre los argumentos que ha dado, visitamos los enlaces que ha adjuntado y sólo después (si consideramos que nuestra opinión sirve para algo) respondemos al post?
4/ A ver cómo te lo digo, Pepita... lo que a ti te funcionara me importa una mierda, hija.
Que un caso aislado no hace teoría, a ver si nos enteramos ya. Que me alegro de que tu hijo esté sanísimo y perfecto pero ése no es argumento válido para generalizar y recomendar a todas las madres que a los 3 meses empiecen a cebar a los niños a cereales como si fueran pollos para engorde. Que si hay unas recomendaciones oficiales será por algo y que si tu pediatra te dice que te tires por un puente (frase de madre total) pues corre y tírate, hermosa! 

Es que el "a mí me fue bien" o "a mí me funcionó" me la trae bastante floja, por mi parte os podéis ahorrar esas opiniones tan bien argumentadas e informadas, Pepitas del mundo!

CASO 2. En un grupo de madres hablan sobre el tacatá. Una madre primeriza pide opiniones sobre si comprarlo para su hija o no.

"A mí el tacatá me encanta, les da mucha libertad y a ti también jajaja" (Pepita 1)

"El tacatá obliga a los niños a ir en una postura semierguida para la que no suelen estar preparados, no es para nada beneficioso (adjunta enlace sobre el uso del tacatá y otro sobre la Teoría del movimiento libre de Pikler)" (Madre con dos dedos de frente que se informa antes de hablar)

"Pues todo esto son modas, ahora nos hemos vuelto muy naturales y parece que lo que se ha hecho toda la vida ya no sirve. Yo lo usé con mis dos hijos y antes del año ya andaban y están perfectos y sanos. Ahora hay muchas tonterías" (Pepita 2)

Venga, qué hay que hacer? Encajarles el culo a las Pepitas en el tacatá y echarlo a rodar por una cuesta como la de la casa de Peppa Pig para que se les vaya la tontería?



Me pongo negraaaaa!!!

Pocas veces suelo entrar en estos debates porque a mí los argumentos se me acaban pronto cuando empiezan así, me bloqueo y sólo pienso si lo que estoy viviendo es real. De verdad hay gente en el mundo tan cazurra????

Aix, qué pena...

miércoles, 25 de marzo de 2015

Introducción de la alimentación complementaria (again)


Pues sí, otra vez estamos liadas con la introducción de la AC, esta vez con Bichobola. Qué pereza!!

Con lo bien que estábamos con la teta! Y hay madres a las que les hace ilusión que empiecen a comer sólidos, yo debo ser muy perraca porque me da un palo... Donde se ponga una teta que la sacas en cualquier sitio, no necesita micro, ni que la niña esté sentadita, ni vigilar si le da reacción alérgica... 

Pues nada, ha llegado el momento. Bichobola ya tiene más de 6 meses, se mantiene sentada sin ayuda y muestra interés por la comida, nos lanzamos de nuevo con el Baby led weaning!!! 

Aquí ya sabéis que de papillas nada, con la pereza que me da sólo me faltaba ponerme a hacer comiditas a parte, triturar, poner en  tuppers, congelar,... Pffffff!



En próximas entregas os iré informando de los avances de Bichobola con los sólidos pero hoy vengo a hacer unas cuantas reflexiones Y es que en estos dos años que han pasado desde que estábamos con la introducción de AC con Tenacitas no ha cambiado practácticamente nada, la sanidad y la gran mayoría de los pediatras siguen estancados en los mismos dogmas y teorías de hace 20 o 30 años (o más!)

Sí tenazoides, hoy en nuestra sección "Haciendo amigos" es el turno de los pediatras desinformados, desactualizados, prehistóricos y acomodados en sus sillones de piel de la sanidad pública con "los huevos gordos" (como diría alguien que conozco) que  desde el día que tuvieron la suerte de conseguir una plaza no han leído otra cosa que no sea el Pronto o el folleto del Carreflús.
Esta clase de personajes son los mismos que en la revisión del bebé al mes de nacido,   a la primera de cambio te encasquetan un biberón de "ayuda" (que nunca ayuda a la lactancia sino más bien todo lo contrario) para que duerma mejor por la noche, seguramente serán los mismos que te digan que el pecho después de los 6 meses no aporta nada al bebé y que cuando les cuentas que tu hijo tomará pecho como mínimo hasta los dos años como recomienda la OMS, se echan las manos a la cabeza porque están convencidos de que esas recomendaciones no son para países modernos y desarrollados y que tanta teta es vicio,... Ea, pues ná! Como ellos son los que han estudiado medicina habrá que hacerles caso... 
Pues no!! Gilipollas e ignorantes hay en todos los oficios y éste no se iba a librar.
Vamos a hacer un repaso de las tonterías, absurdeces y consejos desfasados que este tipo de personajes se dedican a daR en temas de almentacion. Agarraos que empezamos:

- A los 4 meses, cereales.

Pero no habíamos quedado en que la lactancia (materna y artificial) debía ser exclusiva hasta los 6 meses???? Así lo recomienda la OMS y la AEPED pero es que cuando das con un pediatra de esta categoría esas siglas no significan nada. Estás ante un enviado divino, un ser que está por encima del bien y del mal, vamos, un tío que se pasa por el arco del triunfo las recomendaciones de organismos internacionales en materia de salud. ¿Por qué? Pues porque ese tío lo más elaborado que ha leído en los últimos 10 años ha sido la lista de la compra.
A los 4 meses leche, a los 5 meses leche y a los 6 meses leche como alimento principal combinado con otros alimentos.

- Introducir los purés sustituyendo tomas de leche.

Pues nada, a cargarse la lactancia. 
A esta gente se les presupone un mínimo de cultura y formación, luego qué es lo que no entienden de los términos "alimentación complementaria"?
COMPLEMENTA! a la leche, no sustituye nada.
Teta siempre antes de los sólidos. Claro que como este tipo de gente cree que la leche materna a partir de los 6 meses no aporta nada... De ahí estos consejitos.

- El papelito que rula por la consulta desde tiempos inmemoriales.

Suele ser una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia de un original que alguien, en un tiempo muy muy lejano escribió con las pautas de introducción de alimentos del siglo XV.
En estos papelitos se calendariza el orden de introducción de alimentos normalmente siguiendo la pauta que a cada uno le sale de los c******.
Un pediatra de Burgos recomienda introducir el pescado a los 10 meses, uno de Cuenca a los 8, uno de Badajoz aconseja no dar legumbres hasta el año (y sin piel!) y uno de Sevilla las introduce a los 8.
Muy lógico todo, no? Todo el mundo sabe que los bebés de Cuenca son más de merluza que de lomo.
En fin,... otra gilipollez que no sirve más que para volver locas a las madres porque encima las hay hasta de las que esperan al día en que el nene cumple un año a las 00:00 h pa' darle a la criatura las lentejas. Bonita estampa cumpleañera: felicidades!!!! (Con las velas clavadas en el chorizo y el confeti cayendo a su alrededor)
No sé muy bien por qué continúa pasando esto cuando ya hasta el Tato sabe que a partir de los 6 meses se pueden ir incorporando todos los alimentos que formen parte de la dieta familiar, poco a poco, de uno en uno para ir observando posibles reacciones pero sin ningún orden ni pauta establecida salvo la de evitar algunos alimentos al menos hasta el año como la sal, el azúcar, la miel, la leche de vaca y derivados, las verduras de hoja verde, frutos secos enteros,...

Os adjunto la tabla que Julio Basulto publica en su libro Se me hace bola (2013), que está sí que para mí va a misa:


- El gluten a los 8 meses (ó 9, ó 10...)
Otra recomendación obsoleta. Se ha demostrado que retrasar la introducción del gluten no influye en el desarrollo de una futura celiaquía. 
Lo que se aconseja es introducirlo paulatinamente a partir de los 6 meses (dando probadoras de pan, añadiendo una cucharada de cereales con gluten en la papilla, un puñadito de fideos en el puré,...) y combinando esta introducción con el mantenimiento de la lactacia materna. Así, la madre que desee destetar a los 6 meses será mejor que espere un mes o un poquito más para poder combinar esa introducción del gluten con la lactancia y minimizar riesgos.

- Las recetas
Hay pediatras que en el famoso papelito de marras nos dejan hasta la receta de la papilla, que debe ser una de esas recetas valiosas que pasan de generación en generación, de padres a hijos y que por nada del mundo se pueden perder porque de otra manera no entiendo la insistencia en que se siga al pie de la letra.
Hay papelitos en los que se encuentran cosas como:
"A las 12:30 puré de verdura compuesto por: 30 grs de patata, 30 grs. de judía verde, una zanahoria de 10 cms,  40 grs de pechuga de pollo del lado derecho (y si el pollo es zurdo, del izquierdo que el músculo está más trabajado) y 50 cl de agua traída directamente de la playa de Palomares donde Fraga dejó su esencia" 
¿Hace falta tanta tontería? Pues no hija, no.
Y lo del horario ya... Meterte un puchero entre pecho y espalda a las 12 de la mañana...

- El yogur de leche adaptada
O lo que es lo mismo, "Mi primer D***ne" y porquerías similares.
Como la leche de vaca no está recomendada hasta el año, las empresas han visto un filón con los bebés. Porque toda abuela sabe "lo bueno que es el yogur y el alimento que tiene" y cualquiera se atreve a llevar la contraria a la sabiduría popular y a la voz de la experiencia... Pues nos inventamos un yogur con leche de continuación que puedan embutir a sus nietos por las tardes y en el postre sin remordimientos, los vendemos a precio de oro (porque a las yayas les cuesta soltar la pensión pero con los nietos no atrancan) y a vivir!
Visitamos a los pediatras e intentamos convencerlos "con nuestros encantos" de las bondades del yogurcito y (por una vez y sin que sirva de precedente!) se modifica el papelito y se añade la recomendación de tomar nuestro producto 100% diseñado para su bebé. Fácil y sencillo, amigos!

Bueno, pues aquí ya no sé si lo que hay es ignorancia por parte de los pediatras o interés ($$$) porque hace ya unos años que la OCU publicó este estudio en el que analizaban la composición de éste y otros productos del estilo encontrando poco más que montones de azúcar y otras porquerías.


En resumen, que en esto de la alimentación complementaria hay pediatras a los que les queda muuuucho por aprender o les faltan ganas de leer. 

Por suerte, la información está hoy en día al alcance de todos y las madres no tenemos por qué quedarnos con los consejos equivocados de cualquiera, sea pediatra, frutero o  carpintero y sabemos, podemos y DEBEMOS leer e informarnos por nuestra cuenta antes de seguir a ciegas los primero que nos digan.

Los pediatras no son dioses, son médicos, ni más ni menos. En medicina pueden ser buenísimos pero unos cafres hablando de alimentación o crianza porque sencillamente no es su especialidad. 

¿Que el pediatra nos dice que a los 4 meses hay que darle al nene cereales? 
Pues se le dice que no. Así de claro, que las madre somos nosotras y si le quedan dudas al tío lo remitimos a las publicaciones de la OMS (pero vamos, que no tendríamos ni porqué hacerlo, que se busque la vida y se informe). 
No entiendo ese miedo de algunas madres de contradecir al pediatra ni esa necesidad de dar explicaciones. Si cualquiera nos da un consejo o una recomendación que consideramos inadecuado o bien pasamos de su jeto olímpicamente o bien (si tenemos paciencia y ganas) le indicamos dónde y cómo puede informarse mejor, no? 
Pues eso. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Lactancia materna. Su cara B


Hello everybody Tenazoides! How are you? ;-)
Qué don de lenguas, os habéis quedao muertos, eh? Nunca dejaré de sorprenderos, lo sé... Bueno, al lío que me vengo arriba y no acabo. Hoy la cosa va de tetas pero ahora me pongo seria y empezamos...

Nunca antes he hablado en el blog de esa parte de la maternidad que a mí me parece esencial, súper importante y sin la que personalmente,  no sentiría completo mi papel como madre: la lactancia materna.

No voy a repetirme en eso que leemos en todas partes y que todas sabemos, dar el pecho además de garantizar el mejor alimento para tu bebé significa mucho más. Supone crear un vínculo indestructible entre madre e hijo que durará para siempre, es el acto de amor más bonito que les podemos brindar, son momentos únicos reflejados en esos ojitos que nos miran entreabiertos cuando les ofrecemos lo mejor de nosotras,... Para mí es la continuidad perfecta de ese amor que nace el día que ves tu positivo en el test, la primera ecografia o su carita llorando al nacer cuando lo sientes por primera vez encima de ti. Es el siguiente paso en ese camino del amor.

Aunque tengo que decir ante todo que estos 28 meses de lactancia han sido maravillosos, que repetiría cada uno de esos días y que me siento afortunada por haber podido disfrutar de cada uno de esos momentos únicos e irrepetibles, hoy vengo a hablaros sobre lo que nadie quiere hablar, la cara B de esta lactancia prolongada y ahora también en tándem.



(No, no es que papá Tenazas y yo hayamos decidido deplazarnos en un cacharro de estos pa' morir escoñaos por cualquier terraplén dado que ninguno de los dos estamos en nuestro mejor momento físico, pa' que engañarnos...)
La lactancia en tándem, para aquel que no lo sepa, supone amamantar a dos niños al mismo tiempo (simultanear dos lactancias), ya sean bebés de la misma edad como gemelos o mellizos o de diferentes edades como es mi caso.

Durante el embarazo de Bichobola continué amamantando a Tenacitas que a pesar de comer ya de todo y mejor que muchos adultos seguía siendo muy demandante de teta. Hay muchas madres que al enterarse del nuevo embarazo suelen destetar al hijo mayor, en mi caso yo decidí respetar sus tiempos, dejar que fuese ella la que se destetase si en algún momento lo decidía, o dejaba de gustarle el sabor de la leche, o bajaba la producción,... No quería que un acto mío influyera en ella de esa manera, para ella eran muy importantes sus momentos al pecho y no iba a dejar que una decisión mía se los quitase.

Durante el embarazo tuve momentos de mayor sensibilidad, de dolor, de incomodidad, pero fue pasando y en general puedo decir que disfruté de la lactancia esos meses. Una vez que Bichobola nació la cosa cambió, al principio no era en todas las tomas pero sí en algunas, sobretodo en las que estaba más cansada o las de la noche. Cuando Tenacitas mamaba tenía una sensación desagradable, quería quitármela de encima a toda costa, era un rechazo inconsciente porque por otro lado quería abrazarla y decirle que la quería pero que me dejase, que no me tocase más,...
Es muy difícil de explicar y sobretodo de entender para aquella que no lo haya sentido.
Es un sentimiento animal, nada racional, muy primitivo, que te hace rechazar a tu propio hijo a la vez que te culpas por hacerlo y luchas contra ese sentimiento porque sabes que lo amas más que a nada en el mundo. Es como si dentro de ti existiese esa dualidad de ángel y demonio, dos personalidades enfrentadas, dos deseos opuestos.

Comencé a leer mucho sobre esta etapa de la lactancia y descubrí que lo que sentía tenía un nombre: agitación del amamantamiento o agitación de la lactancia, y que no era la primera ni la última que lo estaba sufriendo si no que, al contrario, esta es una etapa muy común en lactancias prolongadas y en tándem. Es, como decía al principio,  la cara B de la lactancia, aquello de lo que nadie quiere hablar porque nos hace sentir raras, malas madres y crueles con nuestros hijos por sentir lo que sentimos y no podemos remediarlo, es un sentimiento más fuerte que nosotras mismas, por eso nos sentimos culpables y avergonzadas de no poder controlarlo y de sentir lo que sentimos.
La agitación no tiene una explicación clara, está relacionada con un cambio hormonal y se cree que puede deberse a un mecanismo instintivo que sucede en todos los mamíferos que hace rechazar el amamantamiento de hijos mayores bien para priorizar el alimento para el pequeño y más débil o, en los casos en que no haya hermanos lactantes, comenzar un destete que dé la oportunidad a nuestro cuerpo de volver a tener otro embarazo y brindarle en exclusiva el alimento al nuevo bebé que pueda llegar. 

Ante una situación como esta es muy importante tener información para entender qué nos está pasando y no culpabilizarnos. Hablar de nuestro caso con otras madres que estén o hayan estado en una situación parecida puede ayudarnos a darnos cuenta de que sentimos algo totalmente normal y de que puede superarse. 
Normalmente las soluciones pasan por identificar aquellas tomas que nos producen un mayor rechazo y eliminarlas o acortarlas, hay quien decide, llegados a este punto, destetar o también hay experiencias de mujeres que han aguantado con paciencia un periodo de agitación y que cuentan que un buen día igual que empezó desapareció.

Tenacitas parece que ha empezado un destete progresivo, y digo "parece" porque soy consciente de que en cualquier momento puede volver a demandar pecho como lo ha estado haciendo hasta hace cuatro dias y con más razón viendo como Bichobola sigue mamando. Quizás tendría que estar preparada para ese momento, para intentar luchar de nuevo contra la agitación, pero prefiero no adelantarme a los problemas y dejar que todo siga su curso, que venga como tenga que venir. No me gustaría destetar aunque no me importa que lo haga ella voluntariamente pero os confieso que si volviésemos a esa situación de rechazo de la agitación no sabría cómo sobrellevarla.

¿Y vosotras? ¿Habéis sentido la agitación del amamantamiento? ¿Cómo la habéis gestionado?

jueves, 7 de noviembre de 2013

Enfermero petardo

Sí, así sin contemplaciones con el señor sanitario empiezo mi post de hoy. Inauguro también así una nueva sección en el blog que llamaré "batallitas de ambulatorio" porque después de lo escuchado hoy por mis santas orejas, esto promete.

Al lío: Jueves 7 de noviembre, 9:15 am, cita para la revisión de los 15 meses de Tenacitas y para poner la última dosis de Prevenar (últimos 80 pavos sangrados, oooooh yeah!)
Esta vez tocaba cita sólo con el enfermero, él la pesa, la mide y le pega el chute, hasta ahí bien, esas son sus funciones, ¿no?

Ayyy, ¡ilusas! eso pensaba yo, que las funciones del enfermero llegaban hasta ahí, pues no, por lo visto ahora entre las funciones de su puesto de trabajo entra la de aconsejar ("aconsejar" aquí es un eufemismo porque de la manera que te lo dice el tío samugo es como si te lo ordenase) sobre temas de nutrición. 
Al loro con el tío lo que me suelta: 

Enfermero samugo: - ¿Toma leche de crecimiento?

Mamá Tenazas: - No, le doy pecho 
(Éste no sabe lo que pienso yo de las leches esas)

Enfermero samugo: - Ya, pero el pecho ya con 15 meses no le aporta nada, es más hábito que otra cosa.
(Me ha sorprendido que utilizara la palabra "hábito" cuando sé que era "vicio" la que estaba pensando, al final va a resultar que es un tío fino y todo)

Mamá Tenazas: Pues yo tenía entendido que la OMS y la AEPED recomiendan la lactancia materna hasta los dos años y a partir de ahí hasta que madre e hijo quieran.  
(Lo podía haber mandado a la mierda sin contemplaciones pero ¿habéis visto que correcta soy cuando quiero?)

Enfermero samugo: (Con tonito ya un poco borde) Sí, pero tenemos que aprender a analizar lo que leemos, esas recomendaciones son para países subdesarrollados que no disponen de otro tipo de leches. La leche de crecimiento se recomienda desde los 12 meses hasta los 3 años.

Mamá Tenazas: (Con ganas de decirle: Aquí disponemos de mi mala leche, si le sirve, porque me la está sacando) Ya, pero yo no creo en todos estos productos comerciales, le voy a seguir dando pecho.

He puesto cara de acelga para cortar cualquier réplica por su parte y me he largado.
Antes de irme me ha recomendado cambiar (si quiero) a una nueva enfermera que empieza en enero y a la que puedo pedir cita para la revisión de los 18 meses, no debe querer disidentes en su consulta igual que yo tampoco quiero enfermeros que no leen ni se reciclan en su profesión.

Auste a la mierda! Vaya un tontucio...