Mostrando entradas con la etiqueta avances tenazoides. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta avances tenazoides. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de septiembre de 2015

Una nueva etapa

Hoy empieza una nueva etapa en tu vida y en la nuestra. Hoy damos un tironcito más a ese cordón que todavía nos une, empiezas el cole!!

Una etapa que va a estar llena de cambios, en la que seguro habrá momentos malos pero también muy buenos, una etapa en la que vas a aprender muchísimas cosas pero en la que desde el minuto uno ya nos estás enseñando a nosotros también.

Verte despertar con esa alegría, sin miedos, con esa seguridad, verte con esa ilusión y con esas ganas por empezar algo nuevo, es tan fácil todo contigo Tenacitas...!!
Nos enseñas que ningún obstáculo es insalvable, que hay que mirar siempre las cosas de forma positiva, que hay que ponerle ilusión a todo lo que se hace.

Esta entrada podría ser mucho más extensa, podría hablar de mis miedos y mis inseguridades, de la pena que me da ver como te haces mayor pero también del orgullo que siento al ver cómo creces y te haces tan independiente, pero eso ya no importa, hoy me has quitado todos los miedos de un plumazo. Gracias otra vez por darme una lección de vida!

Sólo espero y deseo que esta etapa te traiga todo lo bueno que te mereces y que es lo que tú das en cada cosa que haces. Estaré esperándote cada día para escuchar atenta  tus historias con la boca abierta, admirándote por ser tan especial y tan fuerte, igual que lo he hecho hoy.

¡Suerte princesa!




jueves, 26 de febrero de 2015

Y el destete llegó

Pues así es, ya podemos decir que Tenacitas está destetada. Algo que al pensarlo me hace sentir en un punto entre el descanso, el desahogo y la pena.
Como os conté no hace mucho por aquí, dar de mamar a Tenacitas estaba siendo cada vez más incómodo y me estaba provocando sensaciones nada agradables, mi cuerpo estaba diciendo basta y yo me negaba a escucharlo (de eso me he dado cuenta semanas y meses después, en ese momento una no tiene la claridad mental necesaria ni la frialdad como para percatarse de eso). Estaba estirando esa lactancia y no sabía muy bien por qué porque realmente siempre he tenido claro (porque la teoría me la sabía) que cuando para una de las dos partes dejase de ser un momento placentero, mágico y de complicidad lo dejaríamos.
Pues no fue tan fácil.

Es contradictorio porque en todo lo relacionado con la lactancia, la crianza y la maternidad en general mi mantra siempre ha sido "somos animales, sigue a tu instinto , actúa irracionalmente y escucha a tu corazón" Pues bien, resulta que en este caso si yo escuchaba a mi corazón éste me decía que no destetase a Tenacitas, que todavía me necesitaba y ahora más que nunca con la llegada de Bichobola, que no podía negarle justo en este momento lo único que todavía la ataba a mí, el único recurso que el tenía para refugiarse conmigo y tener su momento especial con una madre que ahora tenía que compartir. Así qué tuve que hacer un esfuerzo por salir un poco de mí y de mi mundo puérpero (supongo que ese combinado hormonal tampoco ayudaba a ver las cosas desde otra perspectiva) y como en la peli de Ghost cuando el alma sale del cuerpo y observa la escena desde fuera, tomar distancia conmigo misma y sacar ese lado racional que me hacia falta para hacerme una serie de preguntas y plantearme una serie de cuestiones:
¿Por qué no quiero destetar?
¿Acaso es esto una competición por alcanzar los máximos meses de lactancia?
 ¿Acaso voy a ser peor madre por no dar el pecho a mi hija?
¿No dar el pecho va a suponer que ya no voy a tener ningún tipo de relación y vínculo madre-hija con ella?
Si la lactancia es cosa de dos, ¿por qué no estoy respetandome a mí misma y estoy cediendo en mis derechos como madre?
¿Voy a alargar sin remedio esta situación corriendo el riesgo de que esas sensaciones sean lo primero que recuerde cuando dentro de unos años haga balance de la infancia de Tenacitas y de su lactancia?
 ¿Qué es lo que me da miedo de dejar de dar el pecho? ¿Perder a mi bebé? ¿Darme cuenta de que mi hija crece y que hay etapas que necesariamente se cierran? Pero otras se abren!

Pues eso es, la lactancia es sólo una etapa, no dar el pecho no quiere decir que no tengamos nuestros momentos únicos y mágicos cada día. 
De la misma manera que no todas las historias de amor son iguales, todas las lactancias (que también son historias de amor) tampoco lo son, todas son diferentes, con distintos inicios y distintos finales pero todas hermosas.
No me gusta hablar sobre los meses que la he amamantado porque ni son muchos ni son pocos, es lo que ha durado nuestra lactancia, lo ideal porque supimos escucharnos y darnos cuenta de que había llegado el final antes de continuar haciéndonos daño, por eso ha sido perfecta. Porque ha sido la puerta que ha dado paso a nuevos momentos, a una nueva forma de ver nuestro día a día, a descubrir una nueva relación entre nosotras, ni mejor ni peor pero igual de fuerte y de especial.
El destete no es el fin del mundo aunque cuándo estas metida en esa maraña de sensaciones desagradables lo ves todo negro y eres incapaz de encontrar salida. Mucho ánimo a aquellas que os encontréis en una situación parecida ;-)
No hay recetas milagrosas pero mi consejo es que os hagáis estas u otras preguntas e intentéis darles respuesta, a veces estamos demasiado metidas en nuestro mundo y en nuestros problemas y sólo racionalizándolo todo un poco y cuestionándonos "desde fuera" conseguimos ver un poco de luz al final del túnel.




lunes, 15 de diciembre de 2014

Operación pañal finalizada con éxito

Hola gominolas! Hoy paso por aquí a contaros los últimos avances de Tenacitas, una etapa que damos por finalizada: la era del pañal.
Estoy contenta porque sinceramente, lo de estar poniendo y quitando pañales y limpiando cacas es un coñazo y esto ha sido una liberación.




Nuestra retirada de pañal ha sido progresiva, en dos fases (primero el del día y luego el de la noche) y creo que la clave para que haya sido tan rápido y todo un éxito ha sido respetar los tiempos de Tenacitas y no dar un paso hasta que ella misma no lo ha pedido y ha estado preparada.
Por eso no creo que la expresión correcta sea: "Quitar el pañal" sino "dejar el pañal" porque nosotros como padres podemos decidir unilateralmente que ha llegado el momento de quitar el pañal pero como el niño en cuestión no esté preparado para dejarlo... no hay tutía, nos podemos pasar meses corriendo detrás del nene con la fregona y no es plan. Por eso lo mejor es esperar a que el niño esté preparado, que se sienta incómodo cuando se hace caca o pis, que nos avise, que nos pida que lo cambiemos,... 
Y sobretodo es muy importante entender que NO HAY PRISA! 
Esto no es una competición. Todos tenemos amigos, conocidos, familiares,... que alardean de que a su niño le han quitado el pañal casi antes de darle la primera papilla,  ... "Pues muy bien, me alegro por ti, llama a tu ayuntamiento a ver si os ponen un monumento rollo ecuestre a tu churumbel y a ti subidos en un water pero alejaté de mí padre/madre tóxico/a, que corra el aire y déjame vivir"
Qué pesada es la gente, de verdad! Cada uno a su ritmo, qué más da a qué edad deje cada uno el pañal? Será un dato relevante en su currículum? En un futuro les dará puntos para opositar? Hay algún certamen de premios para los bebés que antes dejan de hacerse caca encima? No! Pues dejad vivir! El mundo está lleno de maestros, qué lástima de sabiduría desperdiciada!

Tenacitas ha tardado unos meses en dejar por completo el pañal, no sé si muchos o pocos, los necesarios. 
La Navidad pasada ya empezó a avisarme cada vez que tenía caca (cuando la tenía ya, jejeje) para que la cambiase porque se sentía molesta, estuvo así unos meses y después de Semana Santa, cuando empezó a venir el calorcito le empecé a quitar el pañal por casa pensando que no ganaría para fregonas pues, sorpresa! Se hizo pis dos días y desde entonces ni uno! Sin duda estaba preparada y por eso no nos costó nada, esa fue la clave.
Pasaba el día sin pañal pidiendo ir al baño cada vez que lo necesitaba y cuando llegaba la hora de dormir se lo ponía. No tenía prisa por quitar el pañal de la noche pero por lo visto el resto del mundo sí y la gente se ofrecía (sin pedirlo) a darme consejos y a contarme sus experiencias (maestros...)
Había muchos métodos para quitar el pañal y que yo, tonta de mí, no ponía en práctica:

1. Acostar a la niña sin pañal y dejar que se hiciese pis. Según este consejo de sabios, la niña se despertaría mojada y cuando le pasase "tres noches seguidas aprendería que si se hace pis se moja y está incómoda y así no se hará pis"
Claro, claro, razonamiento pavloviano aplastante de toda la vida de Dios. Lo que hay que oír...

2. Ponerte el despertador dos o tres veces a media noche para llevar a tu niña a hacer pis. Vamos, lo que viene a ser actuar de pañal, el niño no se hace pis encima pero se caga en toda tu estirpe. Esos niños zombies perdíos de sueño a las 4 de la mañana echando el chorrico pa contentar al padre, lastimica...

3. No darle líquidos a partir de las 8 de la tarde para asegurarte de que se acuesta con la vejiga vacía. No, gracias. La idea de crear una niña cactus no me resulta atractiva.

4. Puntos y caritas sonrientes. Al más puro estilo Súper Nazy, hacer un mural e ir poniendo pegatinas a modo de premio cada vez que la niña no se haga pis, cuando consiga juntar X días sin hacerse pis y con puntos verdes consigue una recompensa. En fin, no voy a decir qué pienso sobre Súper Nanny y el daño que ha hecho a toda una generación de padres con sus lecciones... vuelve a tu cueva del Pleistoceno con tus métodos conductistas! 

Llamadme loca pero no me convencía ninguna de estas opciones, ¿qué hicimos? Pues esperar hasta que un día Tenacitas dijo que no quería pañal y curiosamente ese día coincidió con que fue despertándose con el pañal seco por las mañanas y cuando vimos que realmente estaba preparada lo quitamos, así sin más, sin trucos, sin recetas milagrosas, sin seguir ningún método, simplemente escuchándola. El resultado es que ya lleva tres semanas en las que nos hemos olvidado totalmente del pañal de la noche, sin matarla de sed, sin despertadores para sentarla en el wc a las 3 de la mañana y sin sábanas mojadas y llantos. 
Con lo fácil y natural que lo hacen ellos todo, qué manía tenemos los adultos de complicarlo... 
Además, en este caso concreto hay que tener claro que el control de esfínteres es un proceso madurativo, por mucho que nos empeñemos no se puede enseñar, ningún niño dejará de mojar el pañal hasta que madurativamente no esté preparado para ello y eso no tiene nada que ver con lo listo que sea el niño, es algo que muchos padres deberían aprender por sus hijos y sobretodo por ellos y su salud mental (hay gente que se obsesiona hasta límites enfermizos), para disfrutar de esta etapa de la infancia y de su paternidad sin presiones y pudiendo mandar a tomar fanta a los Maestros y consejeros.

sábado, 25 de enero de 2014

¿Timidez?




Hoy vengo a hablar de un tema que lleva un tiempo "preocupándome", sí, entre comillas como los Chunguitos porque si lo pienso fríamente me la pela bastante.

Os cuento: 
Desde siempre Tenacitas ha sido un bebé serio (y formal), de hecho tengo pocas fotos de ella en las que salga sonriendo y menos aún riéndose a carcajadas. Esto es algo que me da bastante igual porque yo tampoco me río con cualquier cosa, soy de humor selecto y si algo no me hace gracia mi cara de acelga te lo hará saber. Ella se ríe con lo de verdad le hace reír, sobretodo con papá Tenazas que es un cachondo.
El problema (para algunos que son los que me comen la olla) es que ella con la gente que está fuera de su círculo (padres, abuelos, tíos, primos) es bastante seria y aunque ya parece que va socializando algo más, en general si se le acerca alguien que no conoce enseguida me busca y me llama. 
Os podéis imaginar los comentarios que siguen a continuación de esta reacción...:
- "Ayyy su mamá, que no se va"... con tonito burlesco como si un bebé de 18 meses no tuviera razón para huir de un careto desconocido que se le acerca a decirle tontunas a dos dedos de distancia de su nariz o peor aún, la coge en brazos para llevarla vete tú a saber dónde sin ni siquiera preguntarle.

-"Uy, ¡qué enmadrada está!" ... Si te parece se encariña contigo con esa cara que tienes, troll.

-Comentarios acerca de si es muy seria, me preguntan que qué le pasa (perdona?????), que si tiene sueño, que si es que está malita... En fin...

Recuerdo que alguna vez a alguien le he dicho que era tímida o que estaba cansada y me he sentido fatal. Sí, me he sentido mal porque parecía que quería justificar esa situación o disculparme pero luego pienso, ¿disculparme de qué? ¿De que mi hija tenga carácter?, ¿de que tenga claro lo que quiere?

Pues no, no necesito justificar a mi hija, ella es así, no tiene ningún problema pero no le gusta que le hagan gilipolleces, se relaciona con quien y como ella quiere y no voy a forzarla a cambiar eso porque quiero que en un futuro siga siendo así, que elija a quien darle su confianza, que no se deje llevar por convencionalismos y normas sociales absurdas y que haga siempre lo que le salga del corazón, sin reprimirlo.

¿Sabéis qué? Admiro a mi hija, me gustaría tener esa pureza, esa fuerza para ser fiel a lo que realmente quiero hacer y no dejarme llevar por nada ni nadie.

Y así releyendo lo escrito me doy cuenta de que yo misma me he solucionado el come-come que rondaba mi cabeza y vuelvo a constatar lo terapéutico que resulta ir soltando mis neutras por aquí. 

Gracias por escuchar-leer tenazoides!

lunes, 16 de septiembre de 2013

Caminando por la vida


Que sí, que sí Tenazoides!! Que Tenacitas ya camina por la vida!! Sin pausa pero sin prisa, como dice la canción y papá Tenazas y yo babeando con cada pasito.

Empezó a "soltarse" (me encanta el término abuelil para decir que la tía empezó  a perder el miedo y a pegarse "morrás" a diestro y siniestro) durante las vacaciones y cada día perdía un poco más el miedo, cosa que no entiendo porque se ha pegado cada guarrazo que era para haberse plantao' pero Tenacitas es una jabata y ahí seguía intentándolo, hasta que un día la tía me soltó la mano y salió andando hacia adelante como si fuera lo más normal del mundo. 
Papá Tenazas y yo contuvimos la respiración y nos miramos "tó flipaos"




Y desde ese día hasta ahora, ¡¡no ha parado!! Cada día un poquito más hasta que ahora ya va como las balas.

Esta nueva experiencia en mi vida como madre me ha enseñado que trastos como el "tacatá" (trasto infernal donde los haya) y el correpasillos no valen pa' ná! Tengo pendiente anotarlos en mi lista de compras inútiles de esas que nos intentan meter por los ojos para que compremos a toda costa.

El "tacatá" bajo mi punto de vista debería estar retirado del mercado igual que retiran muchos juguetes chinos que resultan ser peligrosos, pues esto al mismo montón, si queréis ampliar información sobre los peligros del uso del aparatejo en cuestión, aquí os dejo la opinión que tiene la Asociación Española de Pediatría .

Y sobre el correpasillos, pues ¿qué queréis que os diga? Tenacitas utilizó durante una semana una silla de esas pequeñitas para sentarse delante de la lumbre en el pueblo, correpasillos rural le llamábamos, pero vamos, lo mismo vale la silla con ruedas del despacho, que una caja, que un taburete, total para una semana... Si os hace mucha ilusión pues nada, se compra con sus colorines, sus pitos, sus músicas y sus florituras pero si os pasa como a mí que lo veis un gasto tonto pues os ponéis vosotros a cantar cada vez que el pichón empuje la silla y ambientáis el tema, que se note que sois padres y madres coraje que estáis ahí al pie del cañón, leches!

Y nada, después de este intento de arruinar un poco más a la industria de los artículos de puericultura me piro con Tenacitas a correr (literalmente) al parque. Ahora sí que empieza mi operación bikini!