lunes, 22 de septiembre de 2014

Mi parto (casi) perfecto (I)


Hola tenazoides,!! Ahora que tengo un ratito y no estoy con la teta fuera, puedo contaros como fue todo el día del nacimiento de Bichobola.

Como ya os adelanté en el post anterior, para mí fue un parto casi perfecto, el parto que le desearía a toda mujer, respetado, disfrutado, vivido, sentido, consciente y protagonizado únicamente por las tres personas que debíamos protagonizarlo: papá Tenazas, Bichobola y yo, no hacía falta nadie más.
Fue tan rápido como intenso, Bichobola venía casi sin avisar, casi sin molestar y sorprendiéndonos a todos, sorprendiéndome a mí misma la primera porque nunca creí que fuera capaz de afrontar el dolor de esa manera, me sorprendí al verme fuerte, cogiendo las riendas de lo que estaba sucediendo, conociendo mi cuerpo y a pesar de todo, disfrutando cada segundo, disfrutando incluso del dolor porque sabía que cada contracción me acercaba un poco más a mi sueño, a ver la carita de mi niña, no había dolor, sólo esperanza.

Fue un sábado por la mañana, el mismo día que cumplía 39 semanas. Me levanté temprano como cada dia, Tenacitas nos ha salido madrugadora y para ella es como si la cama tuviese pinchos. Papá Tenazas no estaba, había querido aprovechar esa mañana para "sus cosas". Tenacitas y yo desayunamos, estuvimos viendo los dibujos un rato y de repente me entra una necesidad imperiosa de limpiar el horno, sí, sí, de repente lo vi asquerosico perdío y me dije para mis adentros: "Mira que si me pongo de parto dejando el horno así??? Menuda marraná... Como voy a recibir a Tenacitas II en este nido de suciedad e inmundicia??  voy a estezarle que tengo que dejarlo como el jaspe..."
Y ahí me puse yo dale que te pego a la bayeta y al quita grasas hasta que dejé el horno "pa comer sopas". Mientras estaba limpiando noté algún dolorcillo (luego me di cuenta de que habían sido contracciones) pero no le di mucha importancia, 
A eso de las 12:00 h o así noté que los dolores se habían ido repitiendo y me puse a controlar con el reloj cada cuanto tiempo me daban... Dolor cada vez más intenso cada 4 minutos... Eran contracciones!!!
Le dije a papá Tenazas si podía venir a casa, que no me encontraba muy bien, vino enseguida, estuve contándole cómo había transcurrido la mañana y le dije que me iba a dar una ducha y que luego me tumbaría un poco en el sofá a ver si  aquello paraba y era una falsa alarma o iba en serio. 
Pues me metí en la ducha y casi no me dio tiempo ni de enjabonarme para darme cuenta de que aquello ya dolía mucho, iba en serio, no había dudas.
Ducha rápida, dejamos a Tenacitas con los tíos y corriendo para el hospital, por el dolor y la frecuencia de las contracciones sabía que aquello estaba bastante adelantado, en casa no hubiese podido aguantar mucho más.

Llegamos al hospital, y en la primera exploración me dicen que estoy dilatada de 8 cms, vamos, que esto está aquí ya!! Me alegré porque si algo no quería era pasar allí un montón de horas, está comprobado que cuanto más tarde se vaya al hospital mejor.

Me llevan a la sala de dilatación (no sé muy bien pa qué si ya estaba casi todo hecho) y me empiezan a poner vía, correas y más trastos y aquello no había quien lo soportara, no sé quién fue el lumbreras al que le pareció buena idea tumbar a una mujer con contracciones cada 2/3 minutos  en una cama, ponerle unos cintturón y decirle que no se mueva porque pierde la señal el monitor........ Tu p&@¡ madre va a recibir la señal como no me dejes levantarme de aquí!!
Como mejor soportaba el dolor era sentada en la cama con las piernas flexionadas así que las correas fuera, me daba igual todo.
Me dice la matrona que si me rompe la bolsa y así aceleramos esos dos centímetros que faltan, le dije que mi bolsa no se tocaba, que qué prisa había, yo era la que estaba soportando el dolor y no tenía ninguna prisa, cuanto más aguantase mi niña en la bolsa más cómodo sería el parto para las dos y menos doloroso, las bolsas no se tocan, coñe!
A los 10 minutos (más o menos porque ya era imposible mirar el reloj) entró papá Tenazas a la habitación y Bichobola parecía que lo estuviese esperando, le dije a la matrona que tenía muchísimas ganas de empujar, que quería empujar ya.
Nos fuimos para paritario y allí sí, la cabeza ya estaba casi fuera y la bolsa se rompió,  a partir de ahí no sé exactamente el tiempo que pudo pasar, fueron tres pujos, cuestión de minutos, de muy pocos minutos, un dolor como nunca había sentido en mi vida, un dolor salvaje, animal pero maravilloso porque justo cuando creía que no podía más, que estaba muriendo de dolor y que no iba a poder pusieron en mi pecho a mi niña, tan pequeñita, llorando, tan sucia pero taaaaaaan bonita, era preciosa... Las contracciones seguían pero ya no había dolor, ya sólo estábamos los tres en aquel paritario, era como estar en una nube, no veía a nadie más a mi alrededor, sólo lo verdaderamente importante.

Eran las 14:30h, sólo dos horas después de haber terminado de limpiar el horno mi niña ya estaba aquí. La tía esperó a que terminara y lo dejara todo como los chorros del oro, qué limpia va a ser mi niña!!



martes, 16 de septiembre de 2014

Ya está aquí!!!

Pues sí Tenazoides, por una vez mi ausencia durante unas semanas del blog no se debe a mi gandulería ni a mis ganas de tocarme la seta,  no! He estado haciendo cosas muuuuuuuy importantes estas semanas. 
He estado generando vida, contribuyendo al aumento de la población mundial, dando a luz a un nuevo ser, ya está con nosotros TENACITAS II!!!!

Como imaginaréis, estas primeras semanas ando muy ocupada adaptándome y adaptándonos a la nueva "miembra" de la familia pero tenía que hacer aunque fuera una pequeña paradita por aquí para dar la noticia.

La madre y la criatura estamos genial y yo particularmente deseando sentarme con tranquilidad a contaros los detalles de un parto que para mí fue casi perfecto, ojalá todas las mujeres pudieran tener un parto como el que yo tuve, respetado, rápido, consciente y tranquilo pero como os digo, eso lo dejo para un próximo post porque me parece que me voy a alargar muuuuuuuucho con el tema y ya me conocéis, soy de natural rollero...

Ahora os dejo que voy a seguir enamorándome de Bichobola, sí Bichobola, con ese nombre quedó oficialmente bautizada ayer tras pasar por la báscula, no digo más...